¿Puede un mosquito transmitir el virus del SIDA?

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Seguramente haya varios curiosos inquietos que a lo largo de su vida se hayan hecho una pregunta similar. Realmente, ¿por qué no iban a transmitir los mosquitos el virus del SIDA entre las personas, al igual que hacen con otras enfermedades, como la malaria, el virus Zika, el Dengue…?

El Virus de la Inmunodeficiencia Humana o VIH es un retrovirus (su información genética se encuentra en forma de ARN) infeccioso que causa el denominado como Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), caracterizado por la destrucción del sistema inmunitario del paciente, desarrollándose fácilmente cualquier enfermedad que, a la mínima, llega a ser mortal.

La transmisión del virus entre personas sólo puede ocurrir mediante el contacto de diferentes fluidos. Mediante el contacto sexual sin protección, ya sea por contacto entre mucosas genitales, rectales o bucales. A través de la sangre, generalmente por el uso compartido de jeringuillas contaminadas en personas con adicción a las drogas intravenosas, aunque también puede ocurrir mediante una transfusión sanguínea contaminada, ya que el virus puede tardar hasta 3 meses en dar positivo en un análisis sanguíneo de un individuo recién infectado, pues se detectan los anticuerpos producidos por nuestro cuerpo frente al virus. E incluso de madres a hijos, durante la lactancia, en el parto, o a lo largo de las últimas semanas del embarazo.

La enfermedad atraviesa por diferentes etapas a lo largo de varios años. En la fase aguda, justo después de haber sido contagiado con el virus, el VIH comienza a infectar todas las células del lugar por donde penetra en el organismo y se propaga por todo el cuerpo a través del sistema linfático y sanguíneo. Se caracteriza por malestar general en el paciente, fiebre, inflamación de los ganglios y desórdenes gastrointestinales. Síntomas que aparecen a los dos meses y desparecen en unos pocos días, de ahí la dificultad para diagnosticar la enfermedad, durante esta fase, sin herramientas moleculares. El VIH va a atacar preferiblemente a linfocitos T CD4+, implicados en la activación de las células destructoras de patógenos de nuestro sistema inmunitario.

La segunda fase se denomina crónica o de latencia clínica, debido a que el individuo no va a presentar ningún tipo de síntoma, aunque diariamente miles de millones de linfocitos son destruidos por el virus y regenerados por el sistema inmune del paciente. La carga viral no deja de aumentar y finalmente el sistema inmunitario se agota, produciendo el denominado como SIDA en un periodo de 5-10 años. El agotamiento de las defensas del paciente provoca que cualquier mínimo ataque de cualquier patógeno acabe con su vida, en un periodo de no más de 3 años sin tratamiento anti-retroviral. Es gracias a este tratamiento que el paciente pasa de sufrir una enfermedad mortal a crónica.

El origen del VIH lo encontramos en varias especies de primates afectadas por diferentes virus causantes de inmunodeficiencia en simios (SIV), aunque en estos es muy poco probable que llegue manifestar letalidad alguna. De la recombinación de varios de estos virus surgen los VIH transmitidos al ser humano y de origen siempre en el continente africano. La transmisión entre las diferentes especies de primates se cree que puede ser debida al consumo de su carne cuando son depredados entre ellos. En el caso del ser humano, existen diferentes hipótesis al respecto de esta transmisión desde los primates, aún no corroboradas.

A nivel mundial, el SIDA representa una pandemia (enfermedad muy extendida y con extensión activa) cuya forma más habitual de propagación ha sido siempre la falta de protección en las prácticas sexuales. En concreto, de los cerca de 40 millones de pacientes afectados por todo el mundo, en el África subshariana se encuentran hasta el 75% de los casos. Desde que ocurrió el primer contagio registrado con el VIH, durante la primera mitad del siglo XX, se han registrado más de 39 millones de muertes derivadas de su acción.

A la vista de todos los datos mostrados, ¿podría entonces transmitir un mosquito el VIH? Para que esto ocurra, el virus debe sobrevivir al tracto digestivo del insecto, multiplicarse y migrar hacia las glándulas salivales, para entrar en un nuevo individuo cuando sea picado por el mosquito, e introduzca éste su saliva. Por suerte, el VIH es digerido en menos de 48 horas en el intestino del mosquito y no llega a multiplicarse. Además, la carga vírica que los enfermos de SIDA presentan en su sangre es muy pequeña y, por ello, poco probable que un mosquito sea capaz de adquirir el virus al alimentarse. A su vez, estas mismas apreciaciones son también aplicables para otros insectos hematófagos como las pulgas, los piojos o las garrapatas.

 

“La ciencia que no es divulgada hacia la sociedad es como sí no existiera”.

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Jorge Poveda es Doctor en Agrobiotecnología y Graduado en Biología. Trabaja en una empresa dedicada a la cría a nivel industrial de insectos con fines de alimentación. Además, colabora en labores de investigación en el estudio de las interacciones planta-microorganismo. Entre sus campos de interés, destacan la biotecnología, la agricultura, la alimentación, la microbiología, la entomología y la divulgación científica en general, dentro de los cuales presenta una variada formación, destacando un Máster Universitario en Agrobiotecnología, un Máster Europeo en Calidad y Seguridad Alimentaria, o diferentes Posgrados de Experto y Especialista Universitario, en Biotecnología Alimentaria, en Entomología Aplicada, en Diagnóstico Molecular Ambiental y en Redacción Científica.

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