‘La Montserrat’ de Julio González, un ejemplo de heroísmo femenino

0
532
‘La Montserrat’, Julio González (1937).

¿Es La Montserrat de Julio González un ejemplo de heroísmo femenino? Para contestar a esta pregunta primero se debería contextualizar y conocer la obra y al autor un poco más a fondo.

Para quien no conozca la obra: La Montserrat es una escultura en hierro que realizó Julio González para que se expusiera en el pabellón de la república española en la Exposición Internacional de París de 1937.

Para quien no conozca al autor: Julio González es uno de los mayores escultores del siglo XX. Nació en Barcelona y su obra supuso la renovación de la escultura, consiguiendo romper los valores tradicionales. González supo crear una escultura donde el material ya no tenía tanta importancia, demostrando que la belleza no se limitaba al material empleado e introduciendo así el hierro en el ámbito de las Bellas Artes. Quizá un motivo que puede justificar su maestría con este metal es que era hijo de artesanos, lo cual hizo posible que fuera conociendo desde su infancia los secretos de la forja.

No cabe duda de que el tema femenino siempre ha sido motivo de interés para este artista, ya sea tratando el tema de la maternidad o bien tratando el tema de las campesinas, las cuales siempre aparecen activas. Tampoco cabe duda de que todo su repertorio de campesinas no es más que un amplio preparatorio que finalmente dio lugar a La Montserrat que se expuso en el pabellón español.

Es visible en la obra un claro equilibrio entre lo figurativo y lo abstracto. Lo abstracto siempre estuvo presente en la obra de González, aunque se debe admitir que, asimismo, lo figurativo siempre prevaleció. Es una escultura de formas muy simples, las cuales la acercan a esa abstracción nombrada pero, igualmente, es una figura con una gran carga social y política que la acercan al realismo y, por ende, a la figuración. Figuración que González jamás abandonó.

La elección de una campesina tiene una fácil justificación. Los campesinos son el símbolo por excelencia del pueblo catalán y su imagen representa la esencia de las tierras catalanas. Trabajadores que representan la dimensión más trágica que sufrió el pueblo que le vio nacer.

Sobre una tarima cuadrada de piedra se levantó la escultura en hierro de La Montserrat, en la cual el escultor empleó con maestría chapas de hierro irregulares y fragmentadas, llegando a construir su gran obra maestra. Con una altura total de 1,65 metros, la obra se dispuso frente a la entrada de acceso al pabellón. En realidad es fácil poder observar esa firmeza y heroicidad en esa joven madre que con una mano sostiene a su hijo (en alusión a las víctimas inocentes) y con la otra una hoz (aludiendo a las luchas obreras).

Queda claro que Julio González quiso representar el dolor del pueblo catalán y, por extensión, del pueblo español, que pese a todo el sufrimiento permaneció unido.

Dignidad, heroísmo, entereza… Adjetivos que realmente se pueden contemplar en esta escultura. Una mujer que tiene el paso firme y que avanza de forma heroica y con la cabeza bien elevada, una mujer que es sinónimo de fortaleza.

Para desgracia de los españoles, en la actualidad la obra se encuentra en el museo holandés Stedelijk Museum de Ámsterdam.

 

Bibliografía

– MARTÍN MARTÍN, Fernando. El pabellón español en la Exposición Universal de París en 1937. Sevilla, Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 1983.

– SÁIZ, Ángel. “La dignidad de la resistencia: La Montserrat de Julio González”. Disponible en: http://historiasdearteyguerra.blogspot.com.es/2014/02/la-dignidad-de-la-resistencia-la.html (Consultado: 9/04/2018).

– FERNÁNDEZ APARICIO, Carmen. “Masque de Montserrat criant (Máscara de Montserrat gritando)”. Disponible en: http://www.museoreinasofia.es/coleccion/obra/masque-montserrat-criant-mascara-montserrat-gritando (Consultado: 9/04/2018).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.