Miedo a lo desconocido: la lepra

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Mycobacterium leprae, también conocida como bacilo de Hansen, es una bacteria infecciosa del ser humano causante de la enfermedad denominada como lepra. Fue descubierta en 1874 por Armauer Hansen en Noruega, siendo la primera bacteria patógena descrita en tejidos infectados. Principalmente ataca a dos tipos celulares, los histiocitos de la piel (células del sistema inmune) y las células de Schwann de las neuronas (células de apoyo).

La lepra es una enfermedad crónica cuyos síntomas pueden aparecer desde un año hasta 20 años después de haber sido infectado por la bacteria. Afecta principalmente a la piel, los ojos, las mucosas respiratorias y los nervios periféricos. La enfermedad comienza con la formación de grandes nódulos en la piel que, progresivamente, irán deformando el aspecto del enfermo, destruyéndose gran cantidad de tejido, e irá perdiendo capacidades sensoriales.

El contagio se debe a pequeñas gotículas nasales u orales de los individuos afectados, al haber un contacto estrecho y frecuente con los enfermos. Pero es muy importante destacar que únicamente los enfermos que no están siendo tratados son capaces de transmitir la enfermedad y, únicamente, a personas sanas con una predisposición genética a sufrirla.

En la actualidad existe una vacuna contra la enfermedad, desarrollada por el médico y científico venezolano Jacinto Convit, distinguido en el año 1987 con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica por ese hallazgo, y nominado el año siguiente al Premio Nobel de Medicina. Su vacuna se basó en infectar a armadillos con la bacteria y recogerla de sus tejidos, posteriormente añadió estas bacterias a la vacuna ya existente de la tuberculosis, logrando la inmunización frente a la enfermedad de las personas vacunadas.

La lepra es una enfermedad que persigue al hombre prácticamente desde el comienzo de las civilizaciones, siendo los enfermos siempre víctimas del destierro o el aislamiento y olvido absoluto. Y así ha sido hasta la década de 1940, cuando se descubrió un medicamento contra la enfermedad, la dapsona, a la cual se le unieron más tarde la rifampicina y la clofazimina, conformando el denominado como tratamiento multimedicamentoso, que es proporcionado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de forma gratuita a todo el mundo desde el año 1995.

 

“La ciencia que no es divulgada hacia la sociedad es como si no existiera”.

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Jorge Poveda es Doctor en Agrobiotecnología y Graduado en Biología. Trabaja en una empresa dedicada a la cría a nivel industrial de insectos con fines de alimentación. Además, colabora en labores de investigación en el estudio de las interacciones planta-microorganismo. Entre sus campos de interés, destacan la biotecnología, la agricultura, la alimentación, la microbiología, la entomología y la divulgación científica en general, dentro de los cuales presenta una variada formación, destacando un Máster Universitario en Agrobiotecnología, un Máster Europeo en Calidad y Seguridad Alimentaria, o diferentes Posgrados de Experto y Especialista Universitario, en Biotecnología Alimentaria, en Entomología Aplicada, en Diagnóstico Molecular Ambiental y en Redacción Científica.

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