La bacteria ‘Xylella fastidiosa’: el ébola de los olivos

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El cultivo del olivo en España representa una superficie total cercana a las 2 millones y medio de hectáreas, de las cuales más de la mitad se encuentran en Andalucía, seguida muy de lejos por Castilla-La Mancha y Extremadura. Estas cifras son bastante significativas a nivel mundial, pues Europa no llega a las 7 millones de hectáreas de olivares y a nivel mundial la superficie total es de poco más de 11 millones, las cuales producen unas 3 millones de toneladas de aceite de oliva.

Xylella fastidiosa es una bacteria fitopatógena que ataca a gran cantidad de cultivos diferentes, principalmente leñosos, como cítricos, viñas, frutales de hueso, ornamentales, etc. Fue descrita por primera vez en Estados Unidos como agente causal de la enfermedad de Pierce en las viñas, caracterizada por la caída de las hojas, las cuales presentan quemaduras en su superficie, y el marchitamiento y secado de la planta. Esta bacteria tiene un potencial patógeno muy elevado, debido a la gran cantidad de hospedadores a los que puede atacar y a la presencia de cuatro subespecies con una enorme facilidad de recombinación genética entre ellas.

Xylella fastidiosa puede encontrarse distribuida por prácticamente todo el continente americano, aunque no de forma homogénea. Desde allí fue introducida en Asia, localizándola en Taiwán en 1993 y en Irán en 2013. Por otro lado, su primer reporte en Europa se sitúa en la región italiana de Puglia, en el año 2013, afectando a olivos, algo que hasta el momento no se había descrito, además de a almendros, cerezos, adelfas, etc. No tardó en detectarse la bacteria en Francia y Alemania, llegando a España en octubre de 2016, concretamente en tres cerezos en Mallorca. Desde ese momento su expansión por el archipiélago ha sido imparable, llegando a la península Ibérica en junio de 2017, exactamente a la provincia de Alicante, donde se está expandiendo de forma muy rápida, sólo atacando a almendros.

El modo en el que Xylella fastidiosa afecta a las plantas es mediante su propagación dentro del xilema, haz vascular que transporta el agua y los nutrientes por toda la planta, obstruyendo y bloqueando todo su sistema de transporte. El síntoma más característico es la seca o quemado de las hojas, síntoma que se va extendiendo por las ramas y termina con la muerte de la planta.

La dispersión de la enfermedad es realizada mediante insectos vectores que introducen su pico para alimentarse de los fluidos que van por el xilema de las plantas, moviendo la bacteria de una planta a otra. Estos insectos son principalmente hemípteros chupadores de la familia de los cicadélidos (chicharritas o saltahojas) y de los cercópidos (salivajos). Pero su dispersión sólo es eficaz en distancias cortas, pues su capacidad de vuelo es muy reducida. La forma en la que la bacteria es propagada a largas distancias es mediante el movimiento por el hombre de material vegetal infectado.

El mejor método de control frente a la enfermedad es la precaución, extremando las medidas analíticas y de certificación en cuanto al comercio de material vegetal y demás zonas afectadas por la bacteria. En caso de que se detecte algún foco en territorio nuevo, se procederá a la eliminación de la planta afectada y de todas las circundantes donde pueda asentarse, además se realizará un tratamiento químico contra todos los posibles vectores presentes en la zona y se seguirá un plan de seguimiento y observación de la zona durante años.

 

La ciencia que no es divulgada hacia la sociedad es como si no existiera”.

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Jorge Poveda es Doctor en Agrobiotecnología y Graduado en Biología. Trabaja en una empresa dedicada a la cría a nivel industrial de insectos con fines de alimentación. Además, colabora en labores de investigación en el estudio de las interacciones planta-microorganismo. Entre sus campos de interés, destacan la biotecnología, la agricultura, la alimentación, la microbiología, la entomología y la divulgación científica en general, dentro de los cuales presenta una variada formación, destacando un Máster Universitario en Agrobiotecnología, un Máster Europeo en Calidad y Seguridad Alimentaria, o diferentes Posgrados de Experto y Especialista Universitario, en Biotecnología Alimentaria, en Entomología Aplicada, en Diagnóstico Molecular Ambiental y en Redacción Científica.

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