El Toledo árabe: La Mezquita del Cristo de la Luz

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La Mezquita del Cristo de la Luz es uno de los más emblemáticos edificios de la ciudad de Toledo, en la que han quedado distintos vestigios de las tres culturas que coincidieron durante la mayor parte de la Edad Media: el Cristianismo, el Judaísmo y el Islam dejaron una rica herencia patrimonial en la que una vez fuera capital de España (576).

La cultura islámica dejaría una profunda huella en la Historia de España desde el comienzo de la invasión musulmana en el 711. La nula resistencia de la población y la resignación de la nobleza visigoda, en la cual reinaba la discordia, permitió a los musulmanes ejecutar una ocupación muy rápida de los territorio después de obtener la victoria en Guadalete (711), distribuyéndose entre las distintas regiones arrebatadas a los visigodos. 1 Su cultura y religión se irían imponiendo progresivamente conforme se sucedían los siglos, culminando su apogeo en el califato de Córdoba (929-1031), originando las comunidades mozárabes y muladíes, 2 cuyas soluciones arquitectónicas se introducirían en el arte musulmán. Al mismo tiempo, se iniciaba la Reconquista, proceso de recuperación de los antiguos territorios visigodos por parte de los sucesivos reyes cristianos, finalizando con la conquista de Granada por los Reyes Católicos (1492).

Construcción y origen

Inscripción fundacional. Su composición en ladrillo obligó a depurar su elaboración para que fuese comprensible. (Wikimedia. Autor: Ecelan).
Inscripción fundacional. Su composición en ladrillo obligó a depurar su elaboración para que fuese comprensible. (Wikimedia Commons. Autor: Ecelan).

Evidentemente, los musulmanes necesitaban un espacio destinado a la oración del Corán, por lo que comenzarían la construcción de mezquitas en las que realizar el culto religioso. La Mezquita del Cristo de la Luz fue construida en el ocaso del primer milenio: según la inscripción fundacional, ubicada en su fachada, “En el nombre de Allah, el Clemente y Misericordioso. Hizo levantar esta mezquita Ahmad ibn Hadidi, de su peculio, solicitando por ello la recompensa de Allah en el más allá. Se terminó con el auxilio de Allah bajo la dirección del arquitecto Musa ibn Ali, y de Saada, concluyéndose en muharran del año trescientos noventa”. Según el autor, entre el 13 de diciembre de 999 y el 11 de enero de 1000. 3

Ábside cristiano de la Mezquita. (tripadvisor. autor: Juan Antonio B.)
Ábside cristiano de la Mezquita. (tripadvisor. autor: Juan Antonio B.).

Sin embargo, ¿por qué razón una mezquita iba a consagrarse a la figura de Cristo, cuando su construcción se hizo específicamente para obtener la gracia de Allah? Conforme avanzaban los reinos cristianos en su proceso de recuperación territorial, el culto islámico fue sustituido por el cristiano, que se consolidaría nuevamente. Así, al conquistar Alfonso VI la ciudad de Toledo en 1085, se añadió un ábside a la estructura original de la mezquita para poder practicar la liturgia. Existe una leyenda que cuenta cómo el rey castellano descubrió dentro de la mezquita a un Cristo oculto: “Cuando el rey Alfonso entró en Toledo, subió por esta calle con todo su séquito. Al pasar por delante de la mezquita su caballo se paró y se arrodilló, negándose a seguir la marcha. Sorprendido el rey […] entró en ella y tras escuchar un sospechoso ruido detrás de uno de los muros, mandó picar y se encontró un cirio encendido junto a un crucifijo que allí habría permanecido oculto desde que los moros entraron en la ciudad”. 4

Análisis de la construcción: exteriores

La fachada sudeste. Resulta llamativo la alternación entre arco de herradura, medio punto y lobulado. (Wikimedia. Autor: PMRMaeyaert).
La fachada sudeste. Resulta llamativo la alternación entre arco de herradura, medio punto y lobulado. (Wikimedia Commons. Autor: PMRMaeyaert).

Al suroeste tendríamos la fachada principal, que da directamente a la calle. Se compone de tres arcos que abren el muro, distinguiéndose entre sí por su tipología: de izquierda a derecha serían lobulado, de medio punto y de herradura, marcándose los arcos laterales mediante un alfiz. Sobre estos tres observamos una panda de arcos de herradura entrelazados entre sí por sus nervios, y apoyados sobre cinco pequeñas ménsulas. Sobre estos encontramos un paño de rombos, enmarcado por una serie de ladrillos dispuestos en esquina. Y por último, localizamos la inscripción fundacional a la que referíamos antes. Al haberse elaborado mediante ladrillo, resulta muy complicado imitar la escritura árabe, por lo que la colocación de las piezas debió ser muy minuciosa para que el mensaje fuera comprensible a aquellos que conocían el significado de aquellos símbolos cúficos. 5

Análisis del interior 

Interior del edificio. El espacio se destribuye mediante las cuatro columnas centrales y los arcos de herradura. (Wikiwand).
Interior del edificio. El espacio se destribuye mediante las cuatro columnas centrales y los arcos de herradura. (Wikiwand).

La planta del edificio, obviando el posterior añadido del ábside, abarcaría un espacio de 7’74 x 8’86 metros, dividido en tres tramos. 6 Su forma cuadrangular se corresponde con el modelo centralizado bizantino, que fue adoptado en algunas mezquitas del norte de África, organizándose el espacio mediante cuatro pilares centrales que sostienen los distintos arcos que se extienden entre ellas y los muros que delimitan recinto espiritual. Este modelo fue previamente adoptado en algunas construcciones del norte de África, como es el caso de la mezquita Bu Fatata. 7 Los arcos de herradura se disponen en perpendicular hacia el muro de la quibla, el muro orientado hacia la Meca en el cual se integraba el Mihrab.

La bóveda central del Cristo de la Luz, con forma estrellada y evitando cruzar sus nervios el centro de la cúpula. (Wikimedia. Autor: Manuel de Corselas).
La bóveda central del Cristo de la Luz, con forma estrellada y evitando cruzar sus nervios el centro de la cúpula. (Wikimedia Commons. Autor: Manuel de Corselas).

El rasgo más destacado del edificio es, sin duda, la cubierta. Cada uno de los nueve espacios configurados en la planta mediante los arcos se corresponde con una bóveda superior, totalmente distinta de las demás. Estas bóvedas se componen mediante un conjunto de arcos, cuyos nervios no atraviesan el centro de la cubierta, creando hermosas composiciones estéticas, cuyo antecedente podría situarse en la mezquita de Córdoba. 8 Tal y como presenta Almagro, el mérito de estas bóvedas radica en que cubren un amplio espacio de cubierta, lanzando continuos arcos que van recorriendo la superficie de cubierta hasta dejar espacios intermedios pequeños que resultan fáciles de cubrir. 9 La bóveda central es más elevada, dejando altura suficiente para construir una linterna que alumbre el interior de la estancia.

Con respecto a los materiales constructivos, predomina el uso del ladrillo para la edificación de la mezquita, alternándose con la mampostería en determinadas zonas del muro. Sorprende la presencia de piedra monolítica en las cuatro columnas que soportan la estructura interna del edificio, provenientes del expolio. Tres de los capiteles actualmente conservados son de origen visigodo, por lo que podría ser material reutilizado en la construcción del edificio. 10

Con esto concluimos una pequeña muestra del Toledo de nuestro pasado, aunque todavía hoy se observan en el antiguo casco histórico las pequeñas huellas de tres grandes culturas que aquí coexistieron.

Notas:

  1. Ladero Quesada, Manuel F.; López Pita, Paulina; Introducción a la Historia del Occidente Medieval, Madrid, Centro de estudios Ramón Aceres, 2009, p. 198.
  2. Es preciso aclarar el significado de estos términos. Los mozárabes eran cristianos que vivían en territorio controlado por un gobierno musulmán, mientras que los muladíes eran cristianos que se convirtieron a la religión musulmana.
  3. Antonio Almagro, “La mezquita de Bab al- Mardum o Ermita del Cristo de la Luz de Toledo”, AA.VV. Obras singulares de la Arquitectura y la Ingeniería Españolas, Madrid, 2004, p. 82.
  4. Ricardo Izquierdo Benito, “Alfonso X “El Sabio”: rey de moros, judíos y cristianos”, AA.VV., Toledo. La ciudad de la memoria. Historia y patrimonio en la voz de sus personajes, Tendencias, España, 2007, pp. 202-203.
  5. Antonio Almagro, La mezquita de Bab al- Mardum… p. 83.
  6. Ibidem, p. 82.
  7. Basilio Pavón Maldonado, Las mezquitas del Cristo de la Luz de Toledo y de las Tres Puertas de Qayrawan. Arquitectura y decoración,  p. 3.
  8. J. J. Martín González, Historia del Arte. Vol. I., Madrid, Gredos, 1982, p. 397.
  9. Antonio Almagro, La mezquita de Bab al-Mardub… p. 84.
  10. Ibidem.

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