Bitcoin, una nueva forma de pagar en Internet

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bitcoin-interior-1Podríamos denominarla de muchas formas, pero desde hace algunas semanas no se habla de otra cosa. El bitcoin se define como la moneda o divisa electrónica para intercambiar bienes y servicios on line. Hasta hace no mucho tiempo cuando usted quería comprar un determinado producto a través de Internet, lo hacía con su tarjeta de crédito o débito. Pues el bitcoin nace para sustituir a estos medios de pago y garantizar la seguridad en las transacciones digitales. Ese es el objeto con el que se creó esta moneda digital en 2008 por una persona o grupo de personas, no está claro, bajo el seudónimo de ‘Satoshi Nakamoto‘.

[quote_box_left]Un sistema criptográfico garantiza la seguridad en las transacciones y evita la falsificación de la monedad digital. No está controlada por ningún país, gobierno o empresa[/quote_box_left]

La Wikipedia nos dice que propone un sistema de transacciones electrónicas que no depende de la confianza, sino que permite realizar transferencias de forma directa sin la necesidad de un intermediario.  La definición esconde un sofisticado sistema criptográfico que, en definitiva, lo que busca es garantizar la seguridad en el intercambio. Sus propios creadores recomiendan ser cautos, porque se trata de un software en fase experimental. No en vano, quienes están detrás de esta invención son informáticos.

La revolución como medio de pago on line

Sin embargo, el bitcoin ya está empezando a hacer mucho ruído. Existe una página oficial en España,  que nos da todo lujo de detalles sobre qué es, cómo funciona, incluso un apartado de ‘Preguntas frecuentes’, por si tiene alguna duda. Y, seguramente, tendrá muchas. Para empezar hay una buena noticia: el bitcoin no pertenece a ningún país y puede usarse en todo el mundo por igual; y lo que es más importante aún: Está descentralizada. Es decir, no está controlada por ningún banco, institución financiera o empresa. Con los tiempos que corren, no es mala cosa.

bitcoin-conversorSe trata de una moneda, igual que lo es el dólar o el euro. Se parece a lo que utilizamos todos los días para hacer nuestras compras, pero cuenta con unas características especiales:

– Es imposible su falsificación o duplicación gracias al sofisticado sistema criptográfico del que hablábamos antes. De esta forma, se pretende evitar que se pueda producir una copia de los números de una tarjeta bancaria.

– No hay intermediarios. Las transacciones son directas, de persona a persona.

– Las transacciones son irreversibles.

– Puedes cambiar bitcoins a euros u otras divisas y viceversa, como cualquier otra moneda.

– No es necesario revelar tu identidad al hacer los intercambios. En principio, se logra así preservar la privacidad.

– El dinero te pertenece al cien por cien. No puede ser intervenido, ni las cuentas pueden ser congeladas.

Cómo funciona. Ordenadores específicos

Bien, conocido que el bitcoin se trata de un medio de pago que opera a través de ordenadores para hacer negocios, compras o enviar dinero a familiares, sepamos cómo funciona. Al tratarse de una moneda libre, sin control por parte de ningún estado u organismo detrás, son los propios usuarios los responsables de la seguridad de las transacciones. (Para usuarios más avanzados, dejo aquí un artículo donde explica de forma más técnica el funcionamiento de este revolucionario medio de pago).

bitcoin-creación

No obstante, detrás del bitcoin está un complejo sistema informático, un software que permite su circulación. Parece que el negocio no está tanto en los usuarios, sino en quienes se encargan de fabricar la maquinaría necesaria para que las transacciones con esta moneda funcionen. Y es que los datos nos indican que las computadoras que se están utilizando para generar la moneda digital, recordemos que aquí no hay Fábrica de Moneda y Timbre, cuestan más de 12.000 euros cada una. Considerando que el número de bitcoin en circulación aumentó en más de un 5.000 por ciento en 2013, hagan cuentas. La moneda para favorecer los intercambios y transacciones de productos, bienes y servicios, se ha convertido en sí misma en un negocio. Un informe de la televisión pública alemana nos compara estos ordenadores con el pico que se utilizaba en la búsqueda del oro de California, en 1848. Por eso al fabricante de estas complejas piezas, se le conoce como ‘minero’.

Los hackers y la seguridad

Y claro, allá donde haya la posibilidad de hallar fortuna y medie por medio ordenadores, estarán siempre los ‘piratas informáticos’. La página web de la BBC nos habla de la creación de la primera caja fuerte virtual para el bitcoin. No es ninguna broma. Parece ser que el creciente número de ciberataques para robar la moneda digital, ha obligado a una firma británica a crear una bóveda para almacenarlas y que no caiga en manos de los temidos hackers. Porque, por encima de todo, está en juego la seguridad de los usuarios.

Los gobiernos, al acecho 

Tanto ruído en relación al bitcoin, no podía dejar indiferente ni a estados ni a gobiernos. El mismo país que ha creado la citada caja fuerte para proteger la moneda, Reino Unido, ya está valorando la posibilidad de crear impuestos extraordinarios para el bitcoin. Así lo asegura Financial Times, que apunta que las instituciones fiscales británicas pretenden reclasificarla como ‘dinero privado’, siguiendo así los pasos de Alemania. ¿A quién le extraña?

[quote_box_right]Reino Unido quiere crear un impuesto extraordinario contra el bitcoin, mientras que Finlandia y Suecia no le dan validez como moneda de pago virtual[/quote_box_right]

Por su parte Finlandia, sumándose a Suecia, acaba de asegurar que al bitcoin no se le puede calificar ni como moneda virtual, ni como forma de pago electrónico. Y la Autoridad Bancaria Europea, pone la puntilla. “Los consumidores no están protegidos por la regulación cuando utilizan divisas virtuales como medio de pago”. Y añade: “Podrían correr el riesgo de perder su dinero”. ¿Esto último se trata de una advertencia o de una amenaza? Juzguen ustedes. Pero parece una declaración de intenciones que, mucho me temo, pone en peligro la evolución del revolucionario medio de pago. De todas formas, al igual que cualquier otra moneda, su supervivencia siempre dependerá del número de personas dispuesta a utilizarla.

 

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Licenciado en Periodismo. Ejerciendo como periodista y redactor desde hace casi 20 años. He escrito para prensa, radio, televisión e Internet. Me considero un profesional de la Comunicación. Metido de lleno en el mundo del Social Media y las Redes Sociales. Soy una mente inquieta, en continua evolución y adaptada a los cambios. Me gusta el cine, la música, viajar, el fútbol... y me apasiona escribir. Aquí, en Papel de Periódico, lo haré sobre temas de Economía que afectan directamente a la sociedad. http://about.me/fecha2012

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