Amenaza fantasma: MODH

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¿Está el ser humano plenamente capacitado para sobrevivir en el planeta Tierra? ¿Cuántas peligrosas sustancias y fenómenos escapan nuestra comprensión y conocimiento? ¿Somos conscientes de la cantidad de amenazas a los que estamos expuestos? Entre todas ellas, que no son pocas, hay una especialmente desconocida y de la que estamos desprovistos de información necesaria. Pocos grupos ecologistas se hacen eco de ello porque están más ocupados en otros asuntos que consideran más importantes como son las energías renovables, las células madre o los transgénicos. Hoy vamos a hablar del Monóxido de Dihidrógeno y sus perjuiciosos efectos.

Históricamente, los peligros del Monóxido de Dihidrógeno (la llamaré MODH para abreviar) han sido subestimados como una amenaza menor y altamente controlable. Sin embargo, no existe una conciencia pública sobre los riegos reales y cotidianos del MODH como debería ser. ¿Dónde resultan más perniciosas las influencias de esta sustancia? La página webwww.dhmo.org, dirigida por la Dihydrogen Monoxide Research Division , confecciona informes detallados con fines divulgativos y asesora a sus visitantes con valiosas aclaraciones para solventar dudas y tomar precauciones. Entre los más notables efectos expuestos en la web, cabe destacar:

  • Muerte por inhalación accidental de MODH, incluso en pequeñas cantidades.
  • Daños a los tejidos corporales por exposición prolongada a MODH en estado sólido.
  • El MODH es el componente más presente en la lluvia ácida.
  • Contribuye a la erosión del suelo.
  • Provoca la oxidación y la corrosión de muchos metales.
  • Su presencia en sistemas eléctricos puede causar cortocircuitos.

Ahí no acaba la cosa. El MODH se usa para la producción industrial de disolventes y refrigerantes, para mejorar el rendimiento de deportistas y atletas de élite, para la fabricación de armas químicas o para controlar el nivel de productos químicos en el mantemiento de piscinas comunitarias. Además, el Móxido de Dihidrógeno está presente en centrales nucleares, medicinas, geles de baño, desodorantes, en las cafeterías, en la producción de cerveza, en las carreras de Formula 1 y, no menos importante, su búsqueda en otros planetas entra dentro de los principales objetivos en las investigaciones de la NASA.

Por si fuera poco, el MODH está estrechamente relacionado con el origen y desarrollo de muchas variedades de cáncer, su uso industrial contribuye al impacto negativo del cambio climático y su presencia en grandes cantidades ha sido verificada en las capas de hielo de los círculos polares, en tsunamis o en las inundaciones del huracán Katrina. ¿Te parece todo esto una exageración? ¿Cómo nunca habías oído hablar de una sustancia que implica tantos campos que atañen nuestra vida diaria?

Realmente sí que la conoces. Aquí es donde acabo con esta farsa. El MODH no es más que la nomenclatura química de la molécula de agua. Todo comenzó en 1988, cuando tres alumnos de la UC Santacruz (California, EEUU) tuvieron la brillante idea de repartir unas fotocopias por todos el campus advirtiendo que el MODH se encontraba por todo el sistema de agua potable. La broma continuó por Internet a través de varias páginas web dedicadas al asunto, la antes mencionada www.dhmo.org entre ellas, a cadenas de e-mail que siguen activas en la actualidad y llegó a convertirse en un proyecto de un estudiante de 14 años al que llamó ¿Cómo de crédulos somos? para una feria de ciencias con el que consiguió convencer a 43 estudiantes de las características nocivas del MOHD.

Aunque puedan algunos considerarla una campaña de desinformación perjudicial, se encuentra lejos de un deseo de mofarse de sus víctimas. El objetivo no es otro que denunciar como una de las más inocuas sustancias pueden parecer una amenaza seria para la humanidad. Los autores de la web DHMO reclaman que “El objetivo es promocionar un prudente consumo de información y activar el escepticismo sobre lo que leemos, vemos y oímos. De esta forma, nuestra web no es una broma o un engaño, sino una herramienta de educación”. Desde su nacimiento, los creadores de la página han recibido e-mails de profesores de todo el mundo confirmando su utilidad para complementar clases de lectura y pensamiento crítico, periodismo e incluso química.

Aplicable a las falacias y tergiversación de datos que difunden ciertos grupos ecologistas para expandir algunas de sus retrógradas ideas, también se les puede acusar de usar estas técnicas a las cada vez más presentespseudociencias. Adornar conceptos mágicos y de escaso criterio con vocabulario científico, es una práctica creciente que seduce y fascina a personas sin acceso a información que las rebata. La homeopatía, la agricultura biodinámica, el espiritismo, la ufologia, la astrología, flores de Bach… una lista interminable de demostraciones ilógicas que sí que resultan peligrosas para las personas de tu alrededor.

 

Ilustración: Virginia Peláez

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Estudié Comunicación Audiovisual sin ir mucho a clase. Luego me quedé en casa para sacarme un título en Periodismo Científico en la UNED. En la actualidad, trabajo como editor de vídeo, viajo en cuanto tengo la oportunidad, soy voluntario en proyectos internacionales o relacionados con medios de comunicación y me contamino el cuerpo a base de dosis excesivas de café. El año pasado fui autor del blog Píldoras de Ciencia, anteriormente alojado en Papel de Periódico. Ahora pretendo escribir de cosas que más o menos entiendo para varios sitios web.

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