Historia del rock andaluz, de Ignacio Díaz Pérez

Con el subtítulo de 'Retrato de una generación que transformó la música en España', el periodista sevillano construye un relato oral con las declaraciones de los protagonistas de un género que vivió su esplendor desde finales de los años setenta hasta mediados de los ochenta.

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Muchos proyectos esconden pequeños detalles que los hacen grandes y dan sentido a su existencia más allá de la mera investigación o publicación definitiva. Y es la pasión por el tema abordado. Historia del rock andaluz se terminó de imprimir el 5 de marzo de 2018, el mismo día que Jesús de la Rosa, vocalista, teclista y compositor de Triana -grupo trascendental sobre el que pivotará el libro y el género-, hubiese cumplido 70 años. Aparte de las conclusiones que se puedan sacar tras la lectura del mismo, este gesto ya dice bastante del cariño con el que ha trabajado Ignacio Díaz para publicar el primer volumen aglutinador de lo que se conoce como rock andaluz.

Porque, ¿qué es el rock andaluz?, se/nos pregunta el autor nada más comenzar. Difícil trazar unas coordenadas formales que lo definan y, lo más complejo, poner de acuerdo a los implicados, como se podrá advertir en las sucesivas páginas. En lo que sí se puede coincidir es que su sonido es fácilmente identificable. Una alegre armonía entre los estilos que se filtraban a través de las bases militares norteamericanas en Rota y Morón de la Frontera: rock progresivo, sinfónico, psicodelia e incluso jazz, y los de la tradición musical española, de la que se adoptaron distintos palos del flamenco, la copla u otras manifestaciones artísticas como las de los compositores nacionalistas (Falla, Granados o Albéniz), además de reminiscencias árabes e hindúes en algunos casos.

Experimentación, vanguardia, transgresión. Todo ello tiene presencia en un conglomerado donde reina la fusión y que es fruto de una época social y política muy concreta, dentro y fuera de nuestras fronteras. Del paso del tardofranquismo a la democracia, periodo que abrió mentes y avivó las ganas de expresar la recién estrenada libertad mediante novedosos acordes y letras profundas. Pero la vigencia del movimiento no quedó anclada en esa coyuntura, ya que varias formaciones siguen manteniendo activa su esencia de una u otra manera en la actualidad y, como se recuerda, ejerciendo sin circunscripción geográfica exclusiva de la comunidad autónoma citada.

Díaz Pérez divide su ensayo en tres partes. Una primera con los antecedentes y la semilla plantada por El Garrotín de Smash, que germinó en el grueso del contenido abarcado por el segundo apartado, donde se detallan las trayectorias de las bandas fundamentales: Triana, Alameda, Medina Azahara, Cai, Imán Califato Independiente y Guadalquivir; otras de corto recorrido que asimismo fueron notables como Mezquita, Granada, Azahar o Vega y contemporáneos como Zaguán, Taifa o Malabriega. En una tercera encontramos figuras inclasificables que, del mismo modo, mezclando rock con el acervo musical español, trascienden lo que entendemos por rock andaluz. Por eso no podían faltar referencias a Lole y Manuel; a las aventuras de los Amador, Rafael y Raimundo, con o sin Kiko Veneno; a dos álbumes capitales, La leyenda del tiempo y Omega, con dos flamencos al frente, Camarón y Enrique Morente respectivamente; y a dos genios imprevisibles, Silvio y Rockberto de Tabletom. Una pena que éstos últimos ya no se encuentren entre nosotros porque hubiese sido impagable contar aquí con su participación.

Para articular la narración, acude directamente a las fuentes y elabora un relato oral y coral con las impresiones vertidas por numerosas voces autorizadas. Están los principales protagonistas: vocalistas, instrumentistas y compositores, si bien comparten espacio con otros imprescindibles como el pintor Máximo Moreno -creador de las mejores portadas de los discos seleccionados en el capítulo final o del diseño de la vela con la que se representa la “i” de Triana-, productores, como Ricardo Pachón, o los hermanos García Pelayo. Además de acuñar la etiqueta alternativa “Rock con raíces” para referirse a dicho estilo, la implicación de Javier y Gonzalo ha sido decisiva para su auge. Uno como mánager y el otro produciendo y editando los álbumes de estos grupos en el sello Gong; igualmente, instigando la evolución sonora de Smash, en el club Dom Gonzalo de Sevilla, tras una revelación al escuchar el Sketches of Spain de Miles Davis en París unos años antes.

Cada uno de ellos ha plasmado sus memorias y sus opiniones, sin omitir polémicas como la planteada a raíz de la demanda judicial de Eduardo Rodríguez Rodway contra la banda que actualmente utiliza el nombre de Triana y en el que ya no está ninguno de sus tres miembros originales. La fórmula para contar los hechos resulta bastante amena, se aleja de la característica rigidez enciclopédica y le añade un plus de fidelidad. Aunque, en ocasiones, peca de desviarse del asunto central o de mitificar en exceso al género. No obstante, Ignacio Díaz Pérez consigue con esta crónica contextualizada que es Historia del rock andaluz, explicar y analizar con rigurosidad los avatares de este fenómeno musical, a veces con un punto de nostalgia, y con momentos extraordinarios como las secuencias en las que Pachón, con su habitual gracejo, le cuenta hilarantes anécdotas de sus vivencias profesionales.

 

Historia del rock andaluz. Retrato de una generación que transformó la música en España. Ignacio Díaz Pérez. Editorial Almuzara. Córdoba, 2018. 272 páginas. ISBN: 978-84-17229-12-2.

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