La avispa que asesina castaños

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Dryocosmus kuriphilus es un pequeño insecto himenóptero de la familia de los cinípidos o de las avispas formadoras de agallas (tumores vegetales) que daña enormemente a los castaños. Su origen se sitúa en China y no fue hasta el año 1941 cuando se reportó por primera vez su presencia en otro país, concretamente en Japón. Posteriormente, llegó al continente americano en el año 1974 y a Europa en el año 2002; a Italia, más precisamente. Pero no fue hasta el año 2012 cuando fue introducida en España, para más señas en Cataluña, pudiendo encontrarse, en la actualidad, en el País Vasco, Cantabria, Asturias, Galicia y Castilla y León.

Esta pequeña avispa se reproduce por partenogénesis, no existiendo ningún macho dentro de su población. Esto es debido a que se produce el desarrollo de las células sexuales de las hembras sin ser fecundadas y, por lo tanto, son clones de sus madres y todas hembras, al no existir ningún tipo de información genética del sexo masculino.

En otoño, las avispas adultas ponen sus huevos en el interior de las yemas de los castaños. A partir de estas estructuras se desarrollarían en primavera las hojas del árbol. En su interior la larva va creciendo durante el invierno, alimentándose del tejido vegetal y provocando la formación de una agalla a su alrededor, que deforma y llega a matar la yema. Desde el mes de mayo ya empezarán a salir las avispas adultas de estas agallas, coincidiendo con el máximo momento de crecimiento de los tejidos vegetales.

El síntoma más característico para diagnosticar la presencia del insecto en el árbol es la aparición de las agallas en las yemas y en las hojas que se desarrollan a partir de ellas. Su principal forma de dispersión a nuevos territorios es mediante el transporte por parte del hombre de material vegetal con los huevos dentro.

Al deformar e incluso destruir las hojas del castaño, esta avispa provoca una disminución en su capacidad fotosintética y, por lo tanto, en el número y calidad de castañas que produce. Además, si el árbol es atacado por un número muy grande de estas avispas, provocarán su muerte, al debilitarlo tanto, que cualquier enfermedad se asentará fácilmente en él.

Los métodos de control de esta plaga se basan en la poda y destrucción de los brotes infectados, el exhaustivo análisis de los plantones e injertos que se mueven por el territorio o el uso de enemigos naturales en el denominado como control biológico. Estos enemigos son generalmente insectos himenópteros parasitoides, que ponen sus huevos en el interior de la avispilla del castaño y las larvas que salen consumen su interior, matándolas. Algunos de los géneros más destacados son Torymus y Megastismus, cuyas hembras atraviesan las agallas del castaño con su ovopositor hasta perforar la cutícula de las larvas de la avispilla y depositar los huevos dentro del hospedador.

 

“La ciencia que no es divulgada hacia la sociedad es como si no existiera”.

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Jorge Poveda es Graduado en Biología y trabaja en una empresa dedicada a la cría a nivel industrial de insectos con fines de alimentación. Además, realiza una tesis doctoral en el estudio de las interacciones planta-microorganismo. Entre sus campos de interés, destacan la biotecnología, la agricultura, la alimentación, la microbiología, la entomología y la divulgación científica en general, dentro de los cuales presentan una variada formación, destacando un Máster Universitario en Agrobiotecnología, un Máster Europeo en Calidad y Seguridad Alimentaria, o diferentes Posgrados de Experto Universitario, en Biotecnología Alimentaria, en Entomología Aplicada, en Diagnóstico Molecular Ambiental y en Divulgación Científica.

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