Ronchas en el trigo

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El trigo representa la base de la alimentación de una gran parte de la población mundial. Su productividad en el sistema agrícola está fuertemente influenciada por las condiciones ambientales y las enfermedades, dentro de las cuales destacan como agentes causantes los hongos. Uno de ellos lo encontramos representado por Puccinia graminis, el hongo causante de la roya de los cereales.

Esta enfermedad se caracteriza por la presencia de pústulas anaranjadas en los tallos y hojas verdes del cereal, donde se acumulan las esporas del hongo a la espera de que el viento, el aire o cualquier otro vehículo disemine la enfermedad a otras plantas. Los cereales afectados producen menor número de semillas y de menor peso, pero si las condiciones son las propicias para el desarrollo del hongo pude llegar a matar a la planta fácilmente. Ha infectado los pastos formados por gramíneas silvestres desde hace millones de años y lleva ligado a la historia del hombre desde que este comenzó a cultivar cereales.

La fitopatóloga canadiense Margaret Newton (1887-1971) dedicó su vida al estudio de este hongo y cómo afecta al cultivo del trigo, razones por las cuales fue la segunda mujer en entrar a formar parte de la Royal Society of Canada y la primera en recibir la medalla Flavelle, siendo nombrada como Persona de Importancia Histórica Nacional por el gobierno de su país, en el año 1997.

La primera parte de su carrera investigadora la centró en identificar fisiológicamente las diferentes razas existentes del patógeno, que afectan a diferentes cultivos de cereales, determinando su estructura genética, fisiología, origen y ciclo de vida. Además, describió los factores ambientales que favorecen la aparición de la enfermedad en el campo.

Mientras que la segunda parte la centró en centrar las bases para el desarrollo de trigos resistentes a la roya. Sus aportaciones fueron económicamente muy significativas para el mundo entero, logrando que en Canadá se redujese un problema que causaba pérdidas millonarias anualmente a ser prácticamente inexistente.

En el año 1945 tuvo que dejar la investigación por los problemas respiratorios que la exposición continuada a las esporas del hongo le había causado. En ese momento, los agricultores canadienses le pidieron a su gobierno que le concediese una pensión vitalicia a la investigadora, debido a los millones de dólares que había salvado en su país.

 

“La ciencia que no es divulgada hacia la sociedad es como sí no existiera”

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Jorge Poveda es Graduado en Biología y trabaja en una empresa dedicada a la cría a nivel industrial de insectos con fines de alimentación. Además, realiza una tesis doctoral en el estudio de las interacciones planta-microorganismo.
Entre sus campos de interés, destacan la biotecnología, la agricultura, la alimentación, la microbiología, la entomología y la divulgación científica en general, dentro de los cuales presentan una variada formación, destacando un Máster Universitario en Agrobiotecnología, un Máster Europeo en Calidad y Seguridad Alimentaria, o diferentes Posgrados de Experto Universitario, en Biotecnología Alimentaria, en Entomología Aplicada, en Diagnóstico Molecular Ambiental y en Divulgación Científica.

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