Descubriendo la catedral de Toledo (I)

0
147

La que fuera para Galdós “la expresión más gallarda del arte de la cristiandad” 1 es también una de las más hermosas catedrales góticas que se conservan en España, junto con las de León y Burgos. Su construcción se iniciaría en el siglo XIII y no concluiría hasta el siglo XVI. Su particular distribución en cinco naves, su doble girola y su fachada descompensada son sus señas de identidad, albergando una gran variedad de retablos, pinturas, capillas y esculturas que constituyen una gran riqueza patrimonial.

La catedral de Toledo es una de las más grandes riquezas que ha heredado España en la época del gótico. Fuente: www.minube.com

Catedral de catedrales: precedentes de la catedral gótica de Toledo.

Desde que el monarca visigodo Leovigildo (573-586) estableciera la capital de su reino en Toledo en el año 576, la ciudad ha ido creciendo y modificándose con la construcción de templos, registrando así la huella de las diversas culturas que la han ocupado.

En época del visigodo Recaredo, existía una cierta tensión entre la población hispana y visigoda, provocada por los intentos de Leovigildo en imponer el arrianismo sobre sus súbditos, expropiando diversas iglesias de culto católico. Ante esta situación, Recaredo optó por devolver la catedral de la ciudad al culto católico, volviendo a consagrarse en el 587 a Santa María. Curiosamente, él mismo se convertiría dos años más tarde, en el 589, al catolicismo, en el III Concilio de Toledo.

Durante la ocupación musulmana, se construyeron algunas mezquitas, como la del Cristo de la Luz, cerca del fin del milenio (990). Sin embargo, también se reutilizaron templos de confesión católica para la práctica de su fe: la catedral visigoda de Santa María quedó dividida mediante un muro en dos zonas, una respetaba su religión original, mientras que la otra fue destinada a las oraciones del Corán. Más tarde, en el 887, se conseguiría el permiso necesario del califa para poder hacerse con la totalidad del edificio.

Toledo volvería a cambiar de manos cuando Alfonso VI conquistó la ciudad en 1085. Inicialmente aceptaría la presencia de los musulmanes en la catedral de Santa María, pero un año más tarde, decretó la recuperación irrevocable de la catedral: “Llevaba mucho tiempo meditando en mi corazón con suma diligencia cómo recuperaría una iglesia que antes había sido preclara y que había estado dedicada a Santa María Madre de Dios inviolada”. 2

Finalmente, la colocación de la piedra fundacional de la catedral de Toledo tendría lugar en el año 1226, iniciándose así la construcción del edificio que actualmente vemos en la Ciudad de las Tres Culturas.

El exterior de la catedral: la Puerta del Perdón.

La fachada principal, a los pies del edificio, obedece al esquema habitual de las catedrales góticas, aunque no transmite la sensación de ingravidez propia de las catedrales góticas. La temática no parece corresponder a un determinado programa escultórico, previamente planificado, sino que conforme se fue construyendo se decidió qué temas se esculpirían después.

La portada del Perdón incluye una representación del Apostolado y de la Imposición de la casulla a San Ildefonso. Fuente: www.lugaresquevisitar.com

Tres pórticos se abren en ella. La Puerta del Perdón ocupa el centro de la fachada, dividido en dos por el parteluz, en el que se representa a Cristo Rey, acompañado del Apostolado en las jambas que sostienen las arquivoltas. En el tímpano, se encuentra un altorrelieve de la imposición de la casulla a San Ildefonso, en el que la Virgen María premia al santo por defenderla.

La Puerta de los Escribas en Toledo hace alusión al Juicio Final. Fuente: seordelbiombo.blogspot.com.es

Junto a esta, aparece la Puerta de los Escribas a la derecha, en la que se representa el Juicio Final mediante una caótica y sobrecargada escena, repleta de personajes condenados a padecer en el Infierno, tumbas que se abren a la resurrección de los muertos y ángeles que advierten sobre la llegada de Cristo. La Puerta izquierda o de la Torre, muestra un relieve extraño, decorado con una decoración vegetal y soles con caras humanas.

En un principio, la fachada fue terminada aproximadamente en el 1431, con las portadas ya policromadas por Juan Alfonso y Pedro González, y con la decisión del Cabildo de ampliar el espacio frente a la portada para otorgarle una mayor solemnidad. Por fortuna o desgracia, la naturaleza gótica de las catedrales suele verse contaminada por el capricho de la moda, que deja en sus muros la impronta de su existencia a costa de emborronar la anterior. Se realizaron diversas modificaciones en los posteriores siglos que obedecían a los gustos estéticos de la época: en el siglo XVII el maestro mayor Fernández de Salazar introdujo los dos arcos oblicuos que ocultan el rosetón gótico de la catedral y también se dispuso la Última Cena que asoma en la cornisa. Incluso, todavía en el siglo XVI, Diego de Alcántara construyó un pórtico de madera con motivo del recibimiento de las reliquias de Santa Leocadia en la catedral por parte de Felipe II, quien probablemente sentía mayor predilección por el arte flamenco y el Renacimiento en el Escorial, de tal manera que este pórtico ocultase la fachada medieval a ojos del rey. 3

Afortunadamente, el cardenal Lorenzana detuvo la modificación total de la fachada por un estilo clásico en el 1773, preservando su origen gótico y limitándose a obra de restauración.

La Puerta del Reloj es una de los accesos al crucero de la catedral. Fuente: seordelbiombo.blogspot.com.es

La Puerta del Reloj se encuentra en el brazo norte del crucero de la catedral. En su tímpano quedan esculpidos pasajes de la infancia de Jesús (como la Epifanía, la Adoración de los Reyes Magos, o la Anunciación) y la vida pública (Bodas de Caná o el Bautismo, entre otros). Destaca la escultura del parteluz, La Virgen entrega una flor al Niño, con María sosteniendo a Cristo Doctor y Rey del Mundo y pisando a los monstruos que asoman en el dintel: un león, un áspid, un basilisco y un dragón.

Aunque se conozca como Puerta de los Leones, la verja con las esculturas de estos felinos es posterior a la puerta original del siglo XV. Fuente: seordelbiombo.blogspot.com.es

Otra portada destacable es la de los Leones, originalmente conocida como “Puerta de la Oliva”. Dirigido por Hanequín de Bruselas, se representa en el parteluz a la Virgen María, a los Apóstoles en las jambas y a las tres Marías y a Nicodemo en los lados de la puerta. En el tímpano se narra el Tránsito y el Entierro de la Virgen. La decoración vegetal que cubre la portada corre a mano de escultores de la talla de Egas Cueman o Juan Guas entre otros. Finalmente, se coronaría con una figura de la Asunción, sustituida en la reforma del XVIII por la actual.

Las dos torres.

La catedral de Toledo no alcanza a transmitir exteriormente la aspiración de los edificios góticos a rozar el cielo, como sí lo consigue por ejemplo la de León. Quizás, ello se deba no solamente a sus cinco naves, sino también por las alturas descompensadas entre sus dos torres, quedando una cerrada prácticamente al mismo nivel que las naves, mientras que su hermana se alza muy por encima del cuerpo principal del edificio.

La Torre Mayor fue anteriormente un campanario, pero se aprobaría un proyecto en el siglo XV para construir el bello remate que la corona desde entonces. Fuente: ciudaddelastresculturastoledo.blogspot.com.es

La Torre Mayor alcanzó su forma definitiva en el siglo XV, cuando se aprobó su construcción sobre la capilla de los Reyes Nuevos. Respetando la base y estructura de la torre campanario primitiva, el flamenco Hanequín de Bruselas y su hermano Egas Cueman culminaron con un chapitel, cuyo cuerpo en forma de octógono se cubre de pináculos a distinta altura que aumenta su sentido vertical y de ligereza.

En lo que respecta a la otra torre, quedó convertida en una capilla y quedaría cerrada con una cúpula en el siglo XVII, con una escasa altura que rompe la simetría que pudiera obtenerse con la conjunción de alturas en la fachada.

Toda la belleza que desprende en el exterior también la esconde en el interior. En el siguiente artículo veremos el despliegue de artistas y obras que han intervenido en ella a lo largo de la historia, adivinándose así en ella la evolución del arte de las diversas corrientes estéticas que nacieron y murieron en España y que ahora visten bóvedas, capillas y muros de la catedral de la Ciudad Imperial.

Notas:

  1. M. Calvo, Rutas literarias de Toledo, Toledo, Ed. Cuarto Centenario, 2012, p. 196.
  2. R. Gonzálvez Ruiz, “Las Catedrales Antiguas de Toledo”, en La Catedral Primada de Toledo: dieciocho siglos de historia, Promecal Publicaciones, 2010, p. 147.
  3. A.Mª. Yuste Galán, “Torres y Puertas”, en La Catedral Primada de Toledo: Dieciocho siglos de historia, Promecal Publicaciones, 2010, p. 175.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.