El Consejero de Seguridad Nacional se queda fuera del organigrama

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El pasado 29 de julio, el Boletín Oficial del Estado publicaba el Real Decreto 766/2017, de 28 de julio, por el que se reestructura la Presidencia del Gobierno. En él se dedica un amplio artículo, el 5º, al Departamento de Seguridad Nacional (DSN), además de algunas referencias más en otras partes del articulado.

De entrada, pocas novedades. Se trata casi de un calco del RD de 23 de enero de 2012 que creó el DSN, con algunas modificaciones y correcciones no del suficiente calado como para haber absorbido todo lo que ha pasado durante estos años. Aunque en julio de ese mismo año se modificó el Decreto original, mediante el RD 1119/2012, simplificando su contenido, el nuevo Real Decreto de hace unos días regresa básicamente a la estructura y contenido del primero.

Reunión del Consejo de Seguridad Nacional (CSN). Foto: Presidencia del Gobierno.

Pero esa no es la novedad. La auténtica desilusión procede de haber dejado para mejor ocasión, quizás para siempre, la previsión que se realizaba en el programa electoral del Partido Popular respecto a la novedosa figura del Consejero de Seguridad Nacional: “una autoridad dependiente directamente del Presidente del Gobierno y encargada de reforzar la coordinación para ofrecer mejores respuestas a estos desafíos”, se decía en la página 164 del documento denominado “Seguir avanzando”, que así se definía al programa con el que se presentó el PP a las elecciones de diciembre de 2015.

Es relevante esa figura y su dependencia directa del Presidente, con el adecuado rango administrativo, dado que una de las funciones esenciales del DSN es la coordinación y la cooperación con el resto de administraciones públicas que tengan algo que ver con la Seguridad Nacional, que son muchas y diversas. De hecho, en la definición de las funciones del DSN, el RD de hace unos días cita expresamente al menos en cinco ocasiones esa necesaria coordinación con otros organismos y administraciones.

Dentro del organigrama actual de la Presidencia del Gobierno, existen tres cargos con rango de Secretario de Estado (Director del Gabinete de la Presidencia, Secretaria de Estado de Comunicación y Director de la Oficina Económica del Presidente), por lo que no es aventurado suponer que dicho Consejero pudiera haber alcanzado dicho nivel administrativo. De esa manera, además, tendría al menos la misma categoría y relevancia administrativa (y política) que los máximos responsables de materias tan sensibles y cercanas a las funciones del DSN como el Secretario de Estado de Seguridad, el JEMAD y el Director del CNI.

En la actualidad, tras este RD de 28 de julio de 2017, igual que desde 2012, el Director del DSN es el Director Adjunto del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, que ostenta el rango de subsecretario y compatibiliza esa responsabilidad con otras no menores dentro de dicho Gabinete. Quien desempeña la responsabilidad del día a día del Departamento es el denominado Director Operativo, cuya condición administrativa es la de subdirector general.

Cuando se difundió en su momento el programa electoral para las elecciones de diciembre de 2015, escribí en este mismo lugar que esta figura del Consejero de Seguridad Nacional era la novedad más relevante que aportaba el PP en esta materia, dado que vendría a reforzar “la coordinación de todos los elementos que intervienen en este ámbito”. Hace aproximadamente un año, aunque ha visto la luz hace solamente unas semanas, escribí en un artículo para la revista académica Cuadernos de Gibraltar, que: “Durante la X Legislatura de las Cortes Generales (2011-2015) el esfuerzo realizado para poner en marcha el denominado Sistema de Seguridad Nacional ha sido considerable. Pocas veces en un periodo de cuatro años se ha hecho tanto para sistematizar, teorizar y consensuar en materia de Seguridad en España”. Recuerdo estas opiniones para que se entiendan bien los términos exactos de mi decepción.

Sin duda han tenido que cruzarse inconvenientes de calado para decidir dejar fuera la que era, sin duda, la gran novedad de las propuestas del actual partido en el Gobierno en temas de Seguridad Nacional. Otorgarle el rango político y administrativo que merecen los asuntos de Seguridad Nacional, además de la plena dedicación de su máximo responsable, no era un asunto menor.

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Periodista. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense. Master en Paz, Seguridad y Defensa por el Instituto Universitario "General Gutiérrez Mellado". Profesor Honorario de la Universidad de Cádiz. Miembro de ADESyD

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