Joaquín Madolell: un agente doble español en el GRU soviético

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Que la realidad supera en infinidad de ocasiones a la ficción es algo que todos asumimos, sobre todo cuando hablamos de casos referidos a los servicios de inteligencia. Seguramente el nombre de Joaquín Madolell no le diga nada a la inmensa mayoría, pero un recientísimo libro le ha sacado para siempre del anonimato. Se trata de un oficial del Ejército del Aire que, en su etapa de suboficial, consiguió introducirse en el GRU, servicio de inteligencia militar soviético, y desmontar una amplia red de agentes que en los años 60 pululaban por el sur de Europa. Lo que en argot se denomina ‘doblar’ a un agente.

La CIA, primero el SIFAR y luego el SID italiano, y la 3ª Sección del Alto Estado Mayor español, se aliaron para desarrollar esta operación, nombre en clave ‘Mari’, que duró tres años, entre 1964 y 1967. Surgió por casualidad cuando Madolell, subteniente de Oficinas Militares e instructor del Paraclub de Madrid, entabló amistad con otro paracaidista italiano, de nombre Giorgio Rinaldi, quien tras un periodo de acercamiento le propone conseguir información de las bases norteamericanas en España a cambio de dinero.

El libro: “Joaquin Madolell. El espía que burló a Moscú”, de Claudio Reig, editado hace un par de meses, narra una apasionante historia de espías, pero con la ventaja que es una aventura real, sucedida en España y con un ‘doble’ español como protagonista.

Bautismo de fuego para España

No voy a desvelar la trama de la historia, porque tiene un montón de aristas y detalles como para convertirse en una película de intriga realmente apasionante, aunque sí resaltaré que esta operación resultó el bautismo de fuego de los servicios españoles en tareas de contrainteligencia. En 1956, con el retorno de los denominados ‘niños de la guerra’ desde la Unión Soviética, el Alto pide ayuda a la CIA para realizar un control exhaustivo de los cientos de los antiguos niños, ya adultos, que regresan a España desde la URSS, donde han permanecido acogidos desde la Guerra Civil española. Lo que se teme puede suceder, que se introduzcan entre ellos durmientes o claramente agentes de inteligencia soviéticos, se confirma en algunos casos.

Esa colaboración en contrainteligencia se mantiene desde entonces, pero no es hasta el caso Madolell que España se enfrenta a una operación que consiste en doblar un agente para que se introduzca en una red de espionaje soviética.

Este caso ya había sido citado y narrado en alguno de sus extremos en obras anteriores a esta que comentamos, la primera vez en 1999, pero en ninguna con tanta profundidad y datos como ahora lo hace Reig. También es un caso que se ha estudiado en las fases de formación de los agentes de inteligencia españoles. Desde su partida de nacimiento, en 1923 en Melilla; su alistamiento como soldado voluntario en 1941, con 18 años; su ingreso en el Cuerpo de Especialistas Escribientes del Ejército del Aire; su marcha a la División Azul, donde gana una Cruz Roja; su paso por la recién nacida Escuela de Paracaidismo de Alcantarilla, de la que acaba siendo instructor; sus sucesivos ascensos y sus records nacionales de apertura retardada, así como su curso de Instructor de Educación Física, jalonan su vida militar, no exenta de excesos, lo que lo pone en el punto de mira del captador del GRU, el italiano Rinaldi.

Madolell estaba destinado en la Base de Torrejón

Dado que España y la Unión Soviética no mantienen relaciones diplomáticas en esos años, resulta muy difícil para los agentes de inteligencia de este país introducirse en España, al no contar con ninguna cobertura para hacerlo. Las bases norteamericanas que han empezado a funcionar en la península atraen la atención de los espías soviéticos, sobre todo de los espías militares, y por eso se envía a un agente italiano, paracaidista de fama internacional, como gancho para que construya una red en nuestro país.

El destino en la base de Torrejón de Ardoz de Madolell y sus deudas de juego (vive solo en Madrid, su familia está en Alcantarilla) le convierten en un objetivo más que posible para ser captado. No calibra bien Rinaldi a su nuevo informador, dado que a las pocas horas de recibir la oferta, tras una noche de copas a cuenta del italiano, ya está informando a su superior inmediato, quien le pone en contacto con la 3ª del Alto.

Viaje a Moscú

Madolell llega a viajar a Moscú, desde París, con pasaporte falso facilitado por sus captadores, donde durante dos semanas recibe un curso acelerado de formación como espía. Con nombre en clave ‘Manolo’, durante tres años se gana la confianza de sus reclutadores con informaciones que son cribadas y suministradas, en coordinación, por los servicios norteamericano y español.

Todo empieza a precipitarse en diciembre de 1966, durante una reunión en Roma de las tres agencias que están al tanto del doblaje y se decide tirar del hilo y desmantelar la red. En los primeros meses de 1967, Madolell tiende una trampa a sus controladores del GRU y provoca que un enlace viaje desde Italia a España a recoger una importante información sobre actividades de las Fuerzas Aéreas norteamericanas, con ramificaciones en la base aérea de Aviano, en Italia. En la frontera entre Francia e Italia, de regreso y con la información en su poder, el enlace es detenido y Rinaldi y su esposa lo son en Turín esa misma tarde. Con ellos caen otros agentes soviéticos en Italia, Grecia, Chipre, Austria, Bélgica, Suiza, Túnez y también en España.

El enlace que viajó a España y el matrimonio Rinaldi, los tres italianos, son juzgados y condenados en Italia a penas de cárcel entre los 10 y los 15 años. A los seis años, los tres están en libertad.

Madolell regresa a su carrera militar sin tener, nunca más, relación con los servicios de inteligencia. Asciende a oficial y pasa a la situación de retiro en 1988 con el grado de comandante de del Cuerpo Auxiliar de Oficinas Militares del Ejército del Aire. Fallece en 2011.

El meollo de la narración, los tres años en que actúa de doble, les dejo que lo descubran en este libro que se bebe en un par de ratos.

 

Claudio Reig: Joaquín Madolell. El espía que burló a Moscú. Ed.: Libros.com; Madrid, 2017.

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Periodista. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense. Master en Paz, Seguridad y Defensa por el Instituto Universitario "General Gutiérrez Mellado". Profesor Honorario de la Universidad de Cádiz. Miembro de ADESyD

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