En marcha una nueva Estrategia de Seguridad Nacional

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Coincidiendo con la comparecencia en la Comisión Mixta Congreso/Senado de Seguridad Nacional de Jorge Moragas, director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno y secretario del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), para presentar y debatir los informes anuales de Seguridad Nacional correspondientes a los ejercicios de 2015 y 2016, el Boletín Oficial del Estado publicaba las normas de procedimiento para elaborar una nueva Estrategia de Seguridad Nacional (ESN), que será la tercera con que contará España, tras la Estrategia Española de Seguridad 2011 y la ESN de 2013.

El Consejo de Seguridad Nacional, en su reunión del 20 de enero de 2017, adoptó el Acuerdo en el que se establece dicho procedimiento, que vio la luz en forma de Orden del Ministerio de la Presidencia y para las Administraciones Públicas (PRA/115/2017), de fecha 9 de febrero, y publicado en el BOE el 14 del mismo mes. En ese mismo Boletín, y fruto de la misma reunión del CSN, se difundía el Acuerdo “de implementación de los mecanismos para garantizar el funcionamiento integrado del Sistema de Seguridad Nacional”, que analizaremos más adelante por su indudable interés operativo.

Sesión del Consejo de Seguridad Nacional de 20 de enero de 2017 (Foto: Presidencia del Gobierno)

Comencemos por las normas de procedimiento para redactar una nueva ESN. En el texto del Acuerdo publicado, tras recordar lo conseguido en este ámbito desde la aprobación de la ESN de 2013, se afirma que “corresponde ahora abordar su revisión con la finalidad de renovar el impulso de nuevas iniciativas en beneficio de la Seguridad Nacional de España en los próximos años”, añadiendo que como primer factor determinante de esta decisión se encuentra la voluntad del Gobierno de “consolidar el proyecto de Seguridad Nacional desde el comienzo de la presente Legislatura”. Como segundo factor se apunta “la necesaria actualización del entorno de seguridad internacional”, resaltando como documento de referencia la Estrategia Global para la Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea, presentado en 2016, al que debe adaptarse España.

La Ley 36/2015 de Seguridad Nacional (LSN) señala en su artículo 4.3 que, a iniciativa del Presidente del Gobierno, la ESN “se revisará cada cinco años o cuando lo aconsejen las circunstancias cambiantes del entorno estratégico”. Dado que no han pasado los cinco años preceptivos para la revisión de la ESN, han debido ser dichas circunstancias cambiantes las que han motivado esta orden para iniciar los trabajos de cara a la redacción de una nueva Estrategia.

Dado que la Ley de SN no concreta al detalle cómo se ha de llevar a cabo la revisión o la nueva redacción de la ESN, el procedimiento ahora acordado sí entra en la concreción de ese proceso y, así, se prevé que bajo la directa dependencia del Consejo de Seguridad Nacional (CSN) se constituya una Comisión de Alto Nivel, presidida por el director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno e integrada por secretarios de Estado o subsecretarios de los ministerios que se sientan en el CSN. A su vez, se prevé que puedan conformarse grupos de trabajo cuyos miembros serán nombrados por quienes conformen la Comisión de Alto Nivel según el “ámbito competencial de procedencia” de dichos grupos.

Moragas y García Margallo en la sesión de la Comisión Mixta en el Congreso el 14 de febrero (Foto: Congreso de los Diputaos)

Igualmente, se constituirá un Comité Asesor que apoyará a la Comisión de Alto Nivel, con representantes de los sectores público y privado, así como de la sociedad civil, con experiencia y formación técnica y científica en los distintos ámbitos de la SN, quienes aportarán su valoración a cerca del borrador de ESN.

El proceso de elaboración de la Estrategia también queda definido en esta Orden, señalando que será el Departamento de Seguridad Nacional (DSN) quien redacte el borrador inicial que será presentado a la Comisión de Alto Nivel, quien analizará su contenido y, tras su aprobación, lo elevará al CSN. El Consejo informará el texto remitido por la Comisión y será el presidente del Gobierno quien proponga su aprobación definitiva al Consejo de Ministros, según lo establece el artículo 4.3 de la LSN. Durante todo el proceso, será el DSN quien coordine la elaboración de la nueva ESN, según se establece expresamente en el punto Séptimo y último del Procedimiento incluido en la Orden.

Las directrices de elaboración de la nueva ESN, incluidas en el punto Sexto, reproducen literalmente lo establecido en el repetidamente mencionado artículo 4.3 de la LSN, señalando que el borrador de la Estrategia “deberá contener el análisis del entorno estratégico, concretar los riesgos y amenazas que afectan a la seguridad de España, definir las líneas de acción estratégica en cada ámbito de actuación y promover la optimización de los recursos existentes”.

Por último, y durante todo el proceso de elaboración, se ordena expresamente que deberá implicarse al conjunto de las administraciones públicas, “así como a la sociedad en general”. No se establece plazo para finalizar el proceso, pero dado que la nueva ESN lleva como añadido en la Orden que hemos analizado el año 2017, es de suponer que antes de finalizar éste deberán estar concluidos todos los trámites.

Funcionamiento del Sistema de Seguridad Nacional

Como hemos mencionado más arriba, el mismo 14 de febrero el Boletín Oficial del Estado publicó otra Orden (PRA/116/2017) de 9 de febrero, del Ministerio de la Presidencia y para las Administraciones Públicas, que hacía público el Acuerdo del CSN de 20 de enero de “implementación de los mecanismos para garantizar el funcionamiento del Sistema de Seguridad Nacional”. En términos generales, esta norma viene a desarrollar lo previsto en el artículo 11 y 18 al 20 de la LSN y confirma y refuerza el papel del DSN en el entorno inmediato del presidente del Gobierno para los asuntos referidos a la Seguridad Nacional.

El primero de estos artículos obliga a las administraciones que conforman lo que se define como “componentes fundamentales de la Seguridad Nacional”, es decir, la Defensa Nacional, la Seguridad Pública y la Acción Exterior, además de a los Servicios de Inteligencia (Art. 9 LSN), “a establecer mecanismos de coordinación e intercambio de información…”, pero sin concretar cómo había de materializarse esa obligación.
Por su parte, el Sistema de Seguridad Nacional (SSN) viene definido en el artículo 18.1 como: “el conjunto de órganos, organismos, recursos y procedimientos integrados en la estructura prevista en el artículo 20 de esta Ley, que permite a los órganos competentes en materia de Seguridad Nacional ejercer sus funciones”. El artículo 19 le confiere al SSN la potestad de “evaluar los factores y situaciones que puedan afectar a la Seguridad Nacional, recabar y analizar la información que permita tomar las decisiones necesarias para dirigir y coordinar la respuesta ante las situaciones de crisis contempladas en esta ley, detectar las necesidades y proponer las medidas sobre planificación y coordinación con el conjunto de las Administraciones Públicas, con el fin de garantizar la disponibilidad y el correcto funcionamiento de los recursos del Sistema”.

El artículo 20, por último, establece la estructura del SSN, citando expresamente al presidente del Gobierno, al DSN, al CSN y a los Comités Especializados, definiendo al DSN en el punto 2, como: “Secretaría Técnica y órgano de trabajo permanente del Consejo de Seguridad Nacional y de sus órganos de apoyo…”. En el punto 4 de este mismo artículo se establece que: “Será objeto de desarrollo reglamentario (…), la regulación de los órganos de coordinación y apoyo del Departamento de Seguridad Nacional, así como de los mecanismos de enlace y coordinación permanentes con los organismos de todas las Administraciones del Estado que sean necesarios para que el Sistema de Seguridad Nacional pueda ejercer sus funciones y cumplir sus objetivos (…)”.

Este desarrollo, precisamente, es el que afronta este Acuerdo de la Comisión Delegada del Gobierno para asuntos de Seguridad Nacional, que no otra cosa es el CSN. Aunque en el texto publicado se especifica que, en una primera fase, se aborda exclusivamente la integración en el Sistema de los mecanismos de enlace y coordinación correspondientes a la Administración General del Estado, dejando para más adelante la prevista en la Ley Conferencia Sectorial para Asuntos de Seguridad Nacional que integra a las comunidades autónomas en dicho Sistema.

El reforzamiento de la figura del DSN antes mencionado está explícitamente reseñada cuando se le define como “centro neurálgico en el que deben entroncar los mecanismos de enlace y coordinación permanente con las administraciones públicas (…), donde residan los terminales del conjunto de puntos de contacto ministeriales y de los organismos públicos concernidos…”, para conseguir así “que permanentemente fluya la información necesaria para la toma de decisiones en cualquier situación…”.

En el apartado Tercero.1 del Anexo, los mecanismos que se contemplan en este Acuerdo se definen “como una combinación de puntos focales ministeriales con asignación de funciones de apoyo en materia de Seguridad Nacional y de procedimientos ágiles y eficaces que garanticen el intercambio fluido de información (…), cuyo punto central de enlace se constituye en el DSN…”. Los mecanismos del Sistema, señala el punto 2 de este mismo artículo, “se interrelacionarán en todos los ámbitos de la Seguridad Nacional”, resaltando especialmente los componentes definidos como fundamentales de la SN que antes hemos señalado.

Los mecanismos de enlace y coordinación se dividen en permanente y reforzado. El primero lo conforma la red de puntos de contacto compuesta por los directores de Gabinete de los ministerios y organismos públicos pertenecientes al CSN, bajo la coordinación del DSN, apoyados por los centros de crisis de carácter ministerial existentes. Cuando a esta red se sumen los demás ministerios y organismos públicos no representados en el CSN, si así lo exigen las circunstancias, se considerará mecanismo reforzado. El punto Cuatro.c) del Anexo del Acuerdo establece, por si quedara alguna duda al respecto, que será el DSN el encargado de coordinar el conjunto de los mecanismos de enlace y coordinación del SSN.

Los principios y procedimientos de actuación de los puntos de contacto, que hasta ahí llega la concreción de este Acuerdo, se centran en la inmediatez de la respuesta, la visión sectorial y armonizada, aunque con perspectiva integral, la actualización permanente de la información, la simplicidad de los procedimientos y el carácter preferente de la comunicación directa, a través de videoconferencias.
El procedimiento habitual de trabajo estará basado en el traslado de información ordinaria de carácter sectorial por los puntos de contacto al DSN, celebrándose, al menos una vez al mes, una conferencia de SN con participación de todos los puntos de contacto mediante videoconferencias.

A este desarrollo normativo de reforzamiento del DSN le deberá seguir, sin duda, una adecuada dotación de medios humanos y materiales sin la que sería muy difícil que el Departamento pudiera cumplir las amplias expectativas que en él se han depositado.

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