Leer el Arte: Arantzazu Martínez y ‘Confianza absoluta: La bella durmiente’

0
840

Pintora académica de Vitoria, España. Tras licenciarse en la Universidad del País Vasco, en el 2000 se trasladó a Nueva York en busca de una formación académica. Allí asistió a la Academia de Arte Figurativo de Nueva York (NYAA), graduándose en el 2002 con la obtención del Máster de las Bellas Artes.

Ese mismo año conoció a su mentor Jacob Collins, fundador de Water Street Atelier, The Hudson River Fellowship y The Grand Central Academy. Permaneció bajo su instrucción hasta el año 2005 en el Water Street Atelier, donde completó su formación siguiendo el método académico de aprendizaje del siglo XIX.

Encontramos en su trabajo unas composiciones muy cuidadas, una técnica académica donde el tratamiento de la figura humana y de la luz son excepcionales y una temática cercana al Romanticismo y al Simbolismo. La capacidad de recrear un mundo onírico, donde la magia y la fantasía forman parte de la realidad, es un nexo de unión en su pintura.

Estas cualidades han permitido que su obra sea reconocida internacionalmente y forme ya parte de proyectos como Star Wars Visions de Lucasfilm Ltd. en el 2009 y La Imagen de Rusia 2012, proyecto en el que ha participado representando a España. Además, forma parte del selecto grupo de artistas reconocidos como Maestros Vivos del Arte Figurativo por la ARC y ha recibido el Premio William Bouguereau a la emoción, al tema y a la figura, y el Premio Adquisición en el 2013.

2015 ‘Best in Show’ otorgado por la Fundación Art Renewal Center por su cuadro Confianza absoluta: la bella durmiente, que presidirá dos exposiciones internacionales. La primera en el Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM) y la segunda en el Salmagundi Club de Nueva York.

La mayor parte de su trabajo pertenece a colecciones privadas pero podemos ver algunas de sus pinturas en el Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM), en Barcelona, España.

Descripción

Esta obra mide 230 x 130cm y está pintada al óleo sobre lienzo.

Lo primero que vemos al mirar el cuadro es una superficie roja amplia que ocupa el centro del cuadro. Ésta corresponde a un vestido barroco -compuesto de dos piezas: una, el vestido propiamente dicho y otra, que es como un abrigo- con el que se cubre una dama que está sentada, un poco inclinada, sobre un trono barroco o ‘Lion King Chair’, llamado así porque las patas son como patas de león abajo y suben terminando en sendas cabezas de león a ras con los brazos del sillón o trono. La joven dama en cuestión parece dormida y evidentemente es bella de rasgos. Dicho trono posa sobre un prisma de obra de baja altura que eleva sobre el suelo sobre unos 20 cm.

BELLA DURMIENTE 0

La dama tiene una diadema de pedrería en la cabeza y luce en el dedo corazón de la mano izquierda una sortija también de pedrería. Su posición inclinada parece forzada por tener apoyado el pie derecho sobre una escultura que hay en el suelo a la que cubre el rostro con su mano derecha, pero no queda muy claro de qué se trata (me recuerda a una de las figuras del fresco sobre El juicio final de la Capilla Sixtina). Su otro pie posa muy cerca de la escultura, en el suelo. El cabello parece impulsado por el aire con cuatro mechones ondeando hacia la derecha.

BELLA DURMIENTE 0A

Detrás del respaldo del trono están colocados dos estandartes cuyos mástiles se cruzan en aspa hacia la altura de los hombros de la dama. El estandarte de la izquierda tiene campo blanco; sobre el cual vemos un fénix dorado, con las alas extendidas en cruz y una larga e historiada cola. El otro estandarte tiene fondo verde y en el centro hay un círculo amarillo/dorado oscuro con una estrella de cinco puntas entrelazada circunscrita.

Sobre el centro del respaldo del trono posa un búho real posicionado de perfil, pero con la cabeza de frente.

En el lateral derecho, asoma desde detrás del trono lo que parece una rueca, que estaría relacionada con una gran aguja envuelta con múltiples vueltas de hilo, sobre la que posa una paloma situada en la esquina inferior derecha del cuadro.

En las grietas o juntas entre las losas del suelo crecen unas plantas que parecen campestres; solo identifico a la derecha unos cardillos. ¡Claro, que yo no soy botánico!

El trono, con la dama sentada, está rodeado con doce palomas que ya suponía antes de contarlas. Siete de las palomas están revoloteando y el resto están posadas; una de ellas en el brazo izquierdo del trono cerca de la mano de la dama. Cuatro de las cinco que están posadas en el suelo miran hacia la izquierda. La quinta está de espaldas al espectador con las alas abiertas formando una cruz, en el borde frontal del prisma soporte del trono.

Al fondo a la izquierda del cuadro, pegado a la pared, vemos un fragmento de una repisa con unas columnas; podría tratarse de la decoración de una chimenea, pero no lo identifico con seguridad.

Composición

Analizando la estructura compositiva de esta obra, vemos que destaca especialmente la dama con su vestido rojo inserta en un triángulo isósceles, que en este caso está inclinado, por lo que pierde la sensación de equilibrio y adquiere dinamismo, sin quitarle firmeza y seguridad, como corresponde a esta figura geométrica.

BELLA DURMIENTE 1 copia

Seguidamente, observamos que la estructura básica está conformada por cuadriláteros rectángulos, salvo el trapecio de la izquierda correspondiente a la repisa. Tenemos una línea, marcada por mí en color violeta, que divide al cuadro en dos partes y está situada muy cerca de la sección áurea. El cuadrilátero central en posición vertical encierra el conjunto de elementos principales, como son la figura en su trono, el búho y los estandartes. Vemos cómo sus lados cortan a seis palomas y una séptima es cortada por la línea del rodapié.

El cuadrilátero transmite la sensación de unidad y estabilidad. Además, en este caso, dado que su altura es bastante mayor que su anchura, provoca un ritmo ascendente que sublima la escena. Las proporciones de los lados del cuadrilátero que queda abajo, al cortar el cuadro, la línea del rodapié, cumplen la sección áurea.

BELLA DURMIENTE 1-2 copia

Hay una figura que se repite seis veces y ésta es la cruz, tal como indico en amarillo. Tres en las palomas, dos en el soporte de los estandartes y una en el trono.

BELLA DURMIENTE 2 copia

Hasta ahora han salido los números 12, 7, 6 y 5. Todos relacionados a palomas, pero el cinco referente también a una estrella entrelazada.

El 12 es uno de los números mágicos del esoterismo y está asignado a las constelaciones del Zodíaco, los meses, las horas del reloj, las tribus de Israel, los apóstoles de Cristo.

El número 7 también es mágico pues son los pecados capitales, los días de la semana. La duración de cada ciclo lunar es de 28 días y al considerarse 4 fases diferenciadas nos dan 7 días para cada fase. Resultado de la suma de 3+4 donde 4 son los puntos cardinales y representan al planeta y 3 es el triángulo, la Trinidad que representa a Dios. El número 6 se corresponde con la estrella judía de seis puntas formada por dos triángulos equiláteros entrelazados.

Los propios estandartes conforman unas figuras romboidales y el respaldo del trono sugiere varios cuadriláteros rectángulos, aunque apuntamos solo uno. Como dijimos arriba, el cuadrilátero transmite la sensación de unidad y estabilidad; la forma romboidal le da dinamismo.

BELLA DURMIENTE 3 copia

Aunque de una manera sutil, podemos ver un conjunto de líneas rectas, que son radiales a la figura principal, que dan la sensación de expansión, grandiosidad, gloria, esplendor, devoción…

BELLA DURMIENTE 4 copia

Centrándonos en la estructura creada por el vestido, podemos percibir la forma de una ‘M’ y otra de un corazón. Si unimos estos dos símbolos al hecho de que está pisando una figura con el pie derecho nos recuerda mucho a ciertas representaciones de la Virgen María, en especial las de Murillo. Podemos considerar las curvas del corazón como abiertas o cerradas.

BELLA DURMIENTE 5 A

BELLA DURMIENTE 5 copia

También encontramos figuras ovales que representan delicada tranquilidad femenina, majestuosidad y grandiosidad. Por tanto, la dama, el búho/lechuza y el trono -que recoge también la rueca- son grandiosos.

BELLA DURMIENTE 6( 9) copia

Estas cuatro palomas marcadas en amarillo miran hacia la derecha, otras cuatro miran a la izquierda, dos de espaldas y otras dos de frente. Lo que confiere un gran equilibrio a este gesto de la posición de las palomas.

BELLA DURMIENTE 7 (10) copia

Conjugamos aquí todas las líneas y figuras que hemos observado y analizado para que quede claro que nada es casual en la concepción y realización de esta obra sino el resultado de una profunda reflexión previa.

BELLA DURMIENTE 8(12) copia

Podemos añadir que, a pesar del aparente estatismo de la figura, es justo todo lo contrario, pues su posición inclinada hacia el lado derecho, en línea con el mástil del estandarte verde, el cabello ondeando y las palomas revoloteando, dan un gran dinamismo al conjunto de la obra.

Color

Analizando el color, está claro que dominan el rojo y el negro, arropando este último al primero con multitud de matices que enriquecen la paleta. Todo lo demás que contiene el cuadro es una variada y rica gama de grises, sean estandartes, lechuza, suelos y paredes con ligeros toques verdes que representan las hierbas que crecen entre las baldosas del suelo. Especialmente bella desde el punto de vista cromático es la pared con colores tornasolados que son un puro deleite.

El color rojo tiene muchos significados posibles pero aquí podríamos aplicar los de bondad, amor, furia, valor, pasión…

Al color amarillo o dorado del fénix y del círculo que encierra a la estrella de cinco puntas, se le atribuye sabiduría, riqueza, gloria y esplendor.

El color negro significa duelo, riqueza, gala y, unido al rojo, como es el caso, da poder físico y éste suele dar confianza.

El color de fondo de la pared podríamos interpretarlo como un azul muy claro que significa claridad de pensamiento, pureza y dulzura.

El color blanco, además de pureza, significa inocencia y modestia. Las palomas son blancas.

Lo cierto es que todo esto son atributos que se dan a los colores tanto desde el plano esotérico como desde la psicología.

Bases del cuento

El cuento de La bella durmiente es por sí mismo una enseñanza esotérica que nos habla de la ignorancia y la inconsciencia que nos lleva al desastre hasta destruir la vida y cómo gracias a la ayuda del iniciado puede despertar la inteligencia dormida para alcanzar la plenitud.

No obstante, hay tres versiones: Giambattista Basile, Charles Perrault y Jacob y Wilhelm Grimm. La de Walt Disney mezcla cosas de estas tres y cada uno de ellos da un significado a este cuento.

Tenemos la rueca semiescondida y esa aguja con hilo envuelto sobre el que posa una paloma. Este es el huso con el que se pincha la princesa que le produce el largo sueño debido a la maldición del hada mala.

Otros símbolos

Estrella de cinco puntas

La estrella de cinco puntas es uno de los símbolos cuyo empleo en masonería es muy común. Su origen como emblema es derivado del pentalfa de Pitágoras, palabra que deriva del griego ‘penta’, es decir cinco, y de ‘alfa’, primera letra de dicho alfabeto, que afecta a la figura de un triangulo pequeño. El pentalfa es una figura geométrica construida por los pitagóricos, quienes tomaron como base un triángulo y así, uniendo cinco de estas figuras sobre un pentágono, formaron la estrella de 5 puntas.

Después de que Pitágoras introdujera este símbolo entre las enseñanzas a sus discípulos, los cristianos primitivos usaron la estrella de cinco puntas como emblema de las cinco heridas del salvador y su inscripción es bajo la representación del cuerpo humano.

La estrella de cinco puntas es representativa del cuerpo humano. En ella están marcadas las cinco extremidades del hombre, sus cinco sentidos y los cinco elementos naturales de los seres animados: la materia, el espíritu, el alma, la fuerza y la vida.

La interpretación física nos indica que en el cuerpo humano se concentran cinco fuerzas o elementos que la naturaleza impone para perpetuar su acción en el mundo, que son la tierra, el agua, el aire, el fuego y el tiempo.

El fénix

Es un ave mitológica del tamaño de un águila, de plumaje rojo, anaranjado y amarillo incandescente, de pico y garras fuertes. Se trataba de un ave fabulosa que se consumía por acción del fuego cada 500 años, para luego resurgir de sus cenizas. Según algunos mitos, vivía en una región que comprendía la zona del Oriente Medio y la India, llegando hasta Egipto, en el norte de África. Muy presente en la poesía árabe

El fénix es símbolo de las personas que salen adelante a pesar de todo.

El búho/la lechuza

Desde la Antigüedad hasta nuestros días, se le considera la contrapartida simbólica del águila por ser un ave nocturna que no tolera la luz solar. Mientras que en Egipto y la India era uno de los muertos, en otros lugares su grito inquietante era presagio de desgracias. En China tenía un papel atemorizante, relacionado con el rayo (que ilumina la noche), con el tambor (que rompe la tranquilidad de la noche) y la destrucción.

Por su capacidad de ver en la oscuridad y por considerársele como animal de aspecto serio y pensativo, es también símbolo de sabiduría que traspasa la oscuridad de la ignorancia. Con ello se convirtió en atributo de Atenea, la diosa griega de las Ciencias.

Para los cristianos, es un animal impuro y está considerado símbolo de las tinieblas del espíritu. Esto es normal, ya que para los cristianos, todo animal que tuviera una virtud positiva en otras creencias, pasaba a tener un significado negativo en la suya.

Los druidas fueron quienes siempre sostuvieron que el búho era el ave que iba a ayudar a traer a sus mentes la lucidez necesaria, así como la intuición y el don de la adivinación.

Significado global

La dama joven sentada en el trono y dormida es La bella durmiente y tiene la rueca detrás de ella y el huso delante, en el cual se posa una paloma blanca, símbolo de pureza, inocencia e ingenuidad. El anillo y la diadema de pedrería ratifican que es princesa. El búho nos indica que despertará a la sabiduría y que todo el simbolismo aquí existente es esotérico, por lo cual se suma el fénix, que simboliza el renacer y la preparación iniciática, y la estrella de cinco puntas, que representa al ser humano que trasciende. Las palomas, aparte de pureza e inocencia por ser blancas, al ser doce, nos llevan a uno de los números mágicos por excelencia según expusimos, como el tres, el cuatro, el cinco, el seis y el siete, incluyendo aquí, por tanto, la numerología.

Así pues, podemos resumir que La bella durmiente, al despertar a la sabiduría, gracias a la iniciación esotérica, alcanza también la confianza absoluta.

 

Más información sobre Arantzazu Martínez

https://www.facebook.com/arantzazu.martinez1?fref=ts

http://www.arantzazumartinez.com/bio.html

http://arantzazumartinez.com/

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.