Inmigración económica y crisis migratoria

0
2181

En las últimas semanas estamos siendo protagonistas de una crisis migratoria sin precedentes. A diario, los medios de comunicación muestran imágenes y noticias que expresan la desesperación de miles de personas que, ante el miedo y el horror que viven en sus países de origen, emprenden un viaje que, sin duda, preferirían no tener que hacer. Sin embargo, sin importar la dureza del camino, las guerras que allí se están produciendo las aboca a una situación extrema, expulsándolas de sus casas, de sus hogares. Los riesgos que conlleva esta travesía son, para muchos, inimaginables; pudiendo llevarlos, sin ser conscientes, a la muerte. Pero, ¿qué otra alternativa hay?

aylan-kurdi
Fuente: Daily Mail Online

A pesar de las muchas noticias que han llegado a Europa sobre la muerte de miles de personas al cruzar el mar Mediterráneo, no ha sido hasta la tan difundida imagen del pequeño Aylan que la Unión Europea parece haber adoptado una postura humanitaria de acogida de aquellas personas que pidan asilo. De este modo, se ha adjudicado una cifra de personas refugiadas que cada estado debe acoger, algunos de forma obligatoria.

En esta situación, varios países han mostrado una postura diferenciada entre crisis migratoria por motivos bélicos y por motivos económicos. Así, mientras que están dispuestos a acoger a los primeros, víctimas de los horrores de su país, los segundos seguirán condenados a la clandestinidad, a la irregularidad y a la persecución. De este modo, dentro de las personas que huyen de sus países se establece una doble categoría de personas inmigradas. Por un lado las refugiadas, dignas de ser acogidas y de recibir todo el apoyo que necesiten para llegar a los países de la Unión Europea y continuar esa vida que nunca se les debió negar y, por otro lado, los mal llamados “inmigrantes ilegales”, quienes son criminalizados, hacinados en Centros de Internamiento para Extranjeros, y responsables de la crisis económica que viven los españoles, pues nos quitan el trabajo, las ayudas y, por lo tanto, deben ser devueltos a aquellos lugares de los que salieron.

Ante esas dos posturas adoptadas por los gobiernos que, inevitablemente, dibujan dos realidades desiguales, ¿realmente es tan significativa esa diferencia como para crear distintas categorías de personas? Si bien el fenómeno migratorio debe abordarse con mucha precaución, la sensibilidad humana es algo que debe primar, por lo que se debe tener presente que la migración causada por motivos económicos responde, también, al deseo de huir de la precariedad e inestabilidad que se vive en el país de origen, de la pobreza y miseria que azota sus vidas que, en última instancia, también las pone en peligro. La migración económica también es crisis migratoria, crisis de humanidad en el ser humano que ha empobrecido los llamados países subdesarrollados y, por lo tanto, se debe dar respuesta desde los gobiernos. ¿O es que su miseria provocada por la explotación y el ritmo de vida y consumo de Occidente no requiere también del derecho a asilo? Otro asunto muy distinto es hasta qué punto este tipo de medidas son efectivas para poner fin a la crisis migratoria, tanto bélica como económica, al no dar solución a las verdaderas causas del problema y pensar que simplemente dándoles la bienvenida podemos sentirnos satisfechos.

No hay comentarios

Dejar respuesta

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.