El muelle de la Galera, cien años de desarrollo portuario

0
1335
Chalanas transportando escollera para las obras del muelle de la Galera. Año 1917 Foto: archivo APBA
Chalanas transportando escollera para las obras del muelle de la Galera. Año 1917 /foto: archivo APBA

Como cada año, el 20 de mayo se celebra el Día Marítimo Europeo, una conmemoración establecida en el año 2008 conjuntamente por el Consejo Europeo, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea. El objetivo es promocionar la Política Marítima Integrada y servir de foro para la discusión de asuntos marítimos. Las instalaciones portuarias tienen mucho que decir a la hora de ejecutar actuaciones en el borde litoral, enmarcadas en una política de sostenibilidad y de respeto al medioambiente.

El Puerto Bahía de Algeciras se ha querido sumar a esta conmemoración invitando, a lo largo de la pasada semana, a los ciudadanos a conocer algo más sus instalaciones. Para ello, más de setecientas personas se embarcaron días pasados en distintas salidas programadas a bordo del buque Jackelin, desde donde pudieron observar de cerca los grandes buques portacontenedores, así como los muelles en plena actividad, de lo que constituye el primer puerto de España en tráfico total de mercancías.

Buzo de la compañía holandesa Boch durante los trabajos de la Galera. foto: archivo APBA
Buzo de la compañía holandesa Boch durante los trabajos de la Galera /foto: archivo APBA

Y entre esos muelles donde se apilan los contenedores, descansan las embarcaciones de servicio o donde se cobijan almacenes de combustible y graneles sólidos, se muestra un viejo, aunque modernizado, testigo de la historia de este puerto: el muelle de la Galera. El 25 de mayo se cumplieron los cien años de la colocación de la primera piedra de este muelle que, sustituyendo al más antiguo (ubicado en la margen izquierda del río de la Miel)  y al de madera (realizado por la Compañía de Ferrocarril Algeciras-Bobadilla 1894) supondría, junto al rompeolas de Isla Verde,  el germen del desarrollo portuario de esta ciudad. También entonces se dio el visto bueno al proyecto para el muelle de costa conocido como Miguel Villanueva.

Algunos años antes, la celebración de la Conferencia Internacional de Algeciras (1906), en la que los países más poderosos de la época debatieron y decidieron el futuro de Marruecos, favoreció el impulso que a través de la nueva Junta de Obras del Puerto, creada ese mismo año, se dio a ese desarrollo portuario en una ciudad, entonces, bastante desconocida y muy alejada de todo.

Hoy, en una de estas salidas organizadas por la APBA, en recuerdo del inicio de las obras del muelle de la Galera, se puede observar que ya no  quedan resquicios de lo que fue este muelle. Se dice que el ministro de Fomento de entonces, Miguel Villanueva y Gómez, vino a Algeciras a colocar esa primera piedra, si bien el profesor e historiador Antonio Torremocha, en su libro El Puerto Bahía de Algeciras. 3000 años de historia, reconoce probable “que tal ceremonia no se llevara a cabo, puesto que las obras aún no se habían subastado”.

Muelle de la Galera en 1920. Cerca de la costa, el muelle de Villanueva. foto: archivo APBA
Muelle de la Galera en 1920. Cerca de la costa, el muelle de Villanueva /foto: archivo APBA

A pesar de ello, Torremocha defiende que el 25 de mayo de 1913, a las cinco de la tarde, se llevó a cabo el acto oficial de inauguración de estas obras. Un acontecimiento de suma importancia. Éste, junto al rompeolas de Isla Verde son, según ha destacado Torremocha y resaltaron en su momento las distintas autoridades: “los dos grandes proyectos del siglo XX como inicio del futuro del puerto de Algeciras”.

El desarrollo de la Galera,  al que le pusieron el nombre de Alfonso XIII, va muy unido al rompeolas porque, tal y como ha indicado el historiador,  “hasta que no se construye éste no hay aguas abrigadas y los temporales hacían imposible utilizar la Galera”. De hecho, la inexistencia de dicho rompeolas, tantas veces reclamado por las autoridades locales, provocó que los frecuentes temporales produjeran daños a las infraestructuras en construcción y a los medios auxiliares y material flotante desde el inicio de las obras de la Galera.

El libro que ahora ha presentado Torremocha, coincidiendo con el Centenario de la Galera, es el resultado de cuatro años de investigación que se inició en el año 2007 en el amplio e interesante archivo de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras. El trabajo lo continuó en otros archivos de ámbito nacional.

También, y en este caso a modo de homenaje al trabajador portuario, el también historiador local Manuel Tapia hijo, sobrino y bisnieto de calafate, marinero y camionero, respectivamente, quiso recordar el factor humano del puerto de Algeciras. Todo ello a través de una conferencia organizada, en este caso, por la asociación La Trocha y el sindicato Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar.

Cobijo para grandes barcos

La construcción del muelle de la Galera, sus posteriores reformas y proyectos de prolongación  permitieron el atraque de los barcos que cruzaban el Estrecho con destino o en dirección a Ceuta y Tánger. Hasta entonces los buques de mayor porte tenían que permanecer fondeados. Sin embargo para que esta obra, ya prevista junto a otros desarrollos portuarios en 1908, llegara a ser una realidad tuvieron que pasar algunos años y producirse algunas ilustres visitas, entre ellas la del rey Alfonso XIII. Los proyectos tuvieron que afrontar complicaciones, retrasos y obstáculos. A pesar de ello, tal y como recoge Torremocha, en los veinte años largos que duraron las obras de la Galera y del rompeolas de la Isla Verde, “lo cierto es que fueron muy escasas las etapas de parálisis de los trabajos”.

Un tren de viajeros en la estación del puerto, en la galera.  Año 1929. foto: APBA
Un tren de viajeros en la estación del puerto, en la Galera. Año 1929 /foto: APBA

De ese proyecto original, consistente en su primera fase en la ampliación en anchura y la prolongación del malecón existente desde los años setenta del siglo XIX en la margen izquierda del río, nada queda. Qué recuerdo tan lejano constituye la presencia de aquellos vapores atracados junto a la vieja estación marítima, aquellas casetas utilizadas por los pescadores o esa vía del ferrocarril que acercaba a pasajeros y mercancías hasta el pretil del muelle. Aquellos correos han dado paso a buques de alta velocidad que se desplazan casi volando por encima de las olas y acercan las dos orillas del Estrecho.

Ahora, con esta conmemoración, viene a la memoria la celebración del Centenario, en el año 2006, de la citada Conferencia Internacional y de la creación de la Junta de Obras del Puerto, un hito para la historia de la ciudad y de la comarca del Campo de Gibraltar. Entonces, eran otros tiempos, y la APBA organizó por todo lo alto dicho aniversario. Ahora, con la crisis, el planteamiento ha sido distinto, pero ha servido para desempolvar de entre los recuerdos tan importante acontecimiento.  La iniciativa de dar a conocer las instalaciones portuarias siempre es muy bien recibida y en este caso no lo ha sido menos y de ahí la gran respuesta por parte de los ciudadanos.

Mayores y niños se subieron a bordo del Jackelin, donde en algunos casos tuvieron incluso la  suerte de poder avistar los bancos de delfines que son fijos en la Bahía. Yo, en esta ocasión no lo conseguí, pero sí pude disfrutar de un agradable paseo en una magnífica mañana.

Ahí están la Galera, hoy llena de grandes buques comerciales que hacen posible el encuentro de culturas a través del Paso del Estrecho;  el rompeolas o Dique de Abrigo, que durante tantos años ha servido, y aún  lo sigue haciendo, para proteger la intensa actividad portuaria hoy mucho más extendida a través de esas inmensas ampliaciones realizadas en Isla Verde Exterior, con su moderno rompeolas en forma de dique exento; o  el muelle pesquero, reducido ahora al recuerdo de su pasada grandeza.

Trabajando para el futuro

Imagen actual del muelle de la galera. foto: C.González
Imagen actual del muelle de la Galera /foto: C.González

El Puerto Bahía de Algeciras, no es lo que era, y de ello están muy orgullosos sus gestores. Pero hoy gana espacio ese inmenso mar de grúas azules frente a esos pequeños  pesqueros que hicieron de este puerto uno de los más importantes en el desembarco de pesca fresca. Hoy, grandes rutas del comercio internacional concluyen en este lugar estratégico en el que se ha convertido el Puerto de Algeciras.

Su historia está ahí, pero ahora a pesar de su juventud, se codea con los puertos más importantes del mundo, aunque no se conforma. El Puerto sigue reclamando mayor atención porque a pesar de estar perfectamente comunicado por mar con los centros de negocio portuarios, sigue sintiéndose alejado del resto de España y no digamos del continente europeo. Las mercancías que llegan por mar deben penetrar tierra adentro utilizando prácticamente las mismas vías de ferrocarril que se terminaron de construir en 1892. El tren y su primer muelle de madera fue, precisamente, el origen inicial de lo que hoy ha llegado a ser el puerto. Luego llegó la Galera… y ahora es el futuro.

 

.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.