“El oficio de novelista es un trabajo de día a día y con muy poco glamour”

0
910

Antonio Soler nos recibe en el hotel AC de Málaga pide un té y nos disponemos a charlar. Este escritor malagueño de cincuenta y cinco años refleja en sus novelas personajes y situaciones de la vida cotidiana, su literatura ha dado la vuelta al mundo, tanto es así que sus novelas se han traducido a nueve idiomas.

No le ha hecho falta desvincularse mucho de la ciudad que le vio nacer aunque como él mismo reconoce, ha pasado grandes temporadas fuera de ella. Ha publicado nueve novelas a lo largo de su carrera y ha ganado numerosos premios como el Herralde (1996) y el Premio de la Crítica (1996) por Las bailarinas muertas y el Premio Primavera (1999) y Nadal (2004) por El camino de los ingleses. Ha sido profesor en la Residencia del Dickinson College de Pensilvania además, ha impartido conferencias y cursos en numerosas universidades e instituciones culturales de Europa, Hispanoamérica, Estados Unidos y Canadá. Está más preocupado por mantener el aliento y su propia esencia en las novelas que en las ventas. Nunca ha querido realizar ningún guion de sus obras y solo Antonio Banderas ha conseguido convencerlo. Es Hijo Predilecto de Málaga desde 2006, se le concedió la Medalla de Oro de la ciudad en 2008 y unos de sus mayores orgullos es que una calle de su Málaga natal lleve su nombre.

Pregunta. Cómo escribe Antonio Soler

Respuesta. No tengo manías en ese sentido, puedo escribir en cualquier sitio, hay épocas en las que viajo mucho y recuerdo haber escrito algunas novelas en el AVE, nunca me fijo en la hora solo me impongo un número de páginas al día. Soy un poco tirano conmigo mismo. Por eso entre novela y novela me voy dando plazos porque requiere mucha disciplina, el trabajo de un novelista es un trabajo muy de día a día,  con muy poco glamour.

P. ¿Cree que su literatura se aleja de la narrativa tradicional?

R. No, me considero un escritor realista, y por tanto unido a una cierta tradición española para mi importante, me gustan mucho los novelistas de la generación del medio siglo, la época de los garbanceros, entre ellos hay gente magnífica como Juan Marsé o Ana María Matute, yendo más allá incluso metería a Cela.

P. ¿De dónde viene su tradición de colocar citas literarias al principio de sus novelas?

R. Probablemente venga de mi apartado de lector, porque creo que detrás de todo escritor hay un lector y muchas veces mientras estoy escribiendo en un periodo de varios meses voy leyendo, de pronto me encuentro condensado en cualquier autor, el espíritu de lo que quiero decir a lo largo de mis páginas o algo que lo ilumina que le da un sesgo determinado, una cierta sutilidad. Pero no es algo que vaya buscando, y otras veces son cosas que están ahí en la memoria.

P. Alguna vez sus personajes han recibido críticas por no ser lo suficientemente originales y ser demasiado comunes y nítidos ¿piensa que es así?

R. Lo que no hay nunca en mis novelas es un juicio de valor y ninguna especie de moraleja, yo dejo que el lector saque sus propias conclusiones y lo que creo que hay es una especie de comprensión del ser humano en todas sus miserias y bajezas, en el fondo creo que somos todos unos niños desvalidos, bastante traviesos con un componente de crueldad bastante considerable.

P. Sus personajes son poéticos, amorales, no se justifican ¿alguno es autobiográfico?

R. Todos tienen algo porque por mucho que uno quiera escribir una novela fantástica, al final, siempre estás dejando algo de ti mismo, de tu concepción del mundo. Algunos tienen más que ver conmigo que otros por ejemplo Miguelito de El camino de los ingleses.

P. Miguelito Dávila conoció en el hospital a un hombre culto que le abrió la mente a la posibilidad de imaginar una vida mejor ¿ha tenido Antonio Soler en su vida algún hombre que le haga sentir la misma sensación?

R. No, en eso el personaje y yo no nos parecemos en nada, él es más ingenuo, a mí siempre me interesó la literatura desde niño aunque no pensaba que iba a ser escritor, pero yo creo que al personaje no le interesa la literatura sino la figura del poeta como una huída del mundo que tiene a su alrededor, posiblemente yo también pero siempre entendí que era un trabajo duro y él está deslumbrado por esa figura que se encuentra en el hospital y parece que para él tiene más prestigio que su padre que trabaja de ferretero. Cuando yo empecé a escribir no conocía a ningún escritor luego ya si.

P. ¿Cree que la profesión de escritor está lo suficientemente valorada por la sociedad?

R. Mal vista nunca, depende de algo tan caprichoso como es el éxito, si eres un escritor de éxito estás muy bien visto, pero si tienes problemas para publicar ya te mezclan con la bohemia, y sí pareces tener un halo de alguien que no está en la realidad, cosa que no es así. Existe esa tendencia como de un tipo bucólico, como de artista de no se sabe muy bien qué, y que a veces algunos escritores quieren potenciarlo cosa que me parece un tanto chocante y parece que no declaras a hacienda, ni que eres un ciudadano normal, son concepciones un poco trasnochadas.

P. ¿Piensa que la gente sigue anclada en los clásicos y olvida la novela actual o contemporánea?

R. Los clásicos los leen muy pocos, obligados porque son estudiantes, si hubiera ese nivel de lectura estaría muy bien, yo creo que lo que se lee son los best sellers, está claro, los índices de ventas lo dicen y al lado de eso se leen también autores contemporáneos pero mucho menos.

P. Lo más difícil para una persona es ser reconocida en su tierra pero usted lo ha conseguido ¿cambiaría alguna vez Málaga por otra ciudad? ¿Cuál?

R. Estoy muy agradecido a Málaga, tengo una calle, soy hijo predilecto, estoy muy a gusto aquí aunque vivo temporadas fuera, perjudica vivir aquí porque no estas en contacto con gente del mundo editorial, si estás en Madrid o Barcelona es todo un poco más fácil pero a mi me compensa más la vida en Málaga que la vidilla literaria.

P. Hablemos de El camino de los ingleses, ¿cómo llegó a ser la novela un guion cinematográfico?

R. Antonio Banderas leyó la novela y le gustó mucho porque se identificó con ese mundo, le hizo recordar su primera juventud, incluso le preguntó a Antonio Meliveo, amigo en común, si él era algún personaje de esos. Además buscaba un segundo proyecto para embarcarse como director, me llamó, estuvimos hablando muchas horas, me interesó su punto de vista y me convenció para hacer algo que yo en principio no hubiera hecho nunca que era hacer el guion. El caso era muy particular, era un proyecto personal de él fue una vuelta a un mundo que era común de los dos.

P. ¿Qué le resultó más difícil de escribir la novela o adaptar el guion?

R. No fue adaptar la novela puesto que yo me lo tomé como un trabajo de creación pero escribir la novela fue más difícil aunque solo fuera por la cantidad de horas, la extensión y el hecho de partir de la nada que tiene.

P. ¿Volvería a adaptar otra de sus novelas como por ejemploEl nombre que ahora digo o piensa que ya hay demasiadas películas ambientadas en la Guerra Civil?

R. Quizás ésta es mi la novela más cinematográfica y fue, luego me enteré, la que primero Antonio Banderas valoró para llevar al cine, hubo gente interesada pero sería una película muy cara, un hecho histórico que habría que retratar muy bien, y hacerlo de una forma miserable no merecía la pena. Tengo una cosa muy clara y es que cuando yo escribo una novela nunca se me pasa por la cabeza que vaya a ser una película, no lo contemplo, del mismo modo no contemplo que esa novela se vaya a traducir al rumano, por ejemplo y que luego el traductor vaya a tener problemas para hacerlo porque eso sí ya me han dicho que mis novelas son muy difícil de traducir.

P. Vargas Llosa cree que la obra Ulises de Joyce es una de las mejores del S.XX, hábleme de la Orden de Finnegans.

R. Es una broma, una justificación para rendir homenaje a la literatura y a la amistad, la idea vino en una noche de madrugada entre Eduardo Lago, Malcom Otero y yo de la posibilidad de ir a Dublín y allí fundamos la orden con unos reglamentos muy estrictos, es muy divertido, cada año ingresa un nuevo miembro y tienen la obligación de ir todos los 16 de Junio a Dublín, solo se puede faltar una sola vez en tu vida, allí leemos trozos de Ulises y debatimos.

P. ¿Cuáles son sus nuevos proyectos?

R. He acabado una novela estos días, quizá tenga que hacerle alguna corrección pero ya está terminada y también está el proyecto de Boabdil, hay un guion pero es muy caro, ahora mismo esta dormido, es el mundo del cine, no mi mundo, y lo que si es probable que haga una novela sobre ese tema porque hay una editorial muy interesada desde hace dos años.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.